Busca resultados
Se encontraron 21 resultados sin ingresar un término de búsqueda
- Usha graduó a Tiz The Law como reproductor ganador de Grado 1 en el La Brea
El 28 de diciembre de 2025, en el primer día del meeting de invierno de Santa Anita Park, el ambiente en Arcadia, California, era distinto. Por primera vez desde la década de 1950, el hipódromo californiano no abrió su temporada el 26 de diciembre, debido a que las fuertes lluvias obligaron a posponer la inauguración al domingo 28. La nueva fecha generó polémica en redes sociales porque coincidía con partidos de la NFL. Sin embargo, el público respondió y la pista recibió una buena asistencia pese a competir con el deporte más popular del país. Esa tarde la hípica californiana volvió a mostrar su mejor cara, donde se disputaron el Malibu Stakes (G1) y La Brea Stakes (G1), ambos para la generación nacida en 2022, y un puñado de ejemplares del entrenador Bob Baffert que fueron protagonistas de la tarde. Usha (Tiz The Law) gana su primer Grado 1 en La Brea de Santa Anita Park. En el marco de la apertura, el La Brea Stakes, una prueba de 1400 metros (7 furlongs) en la pista de arena para yeguas de tres años, no era el G1 más fuerte del calendario, pero sí una carrera atractiva. La presencia de Bob Baffert con cuatro inscritas dio realce a un lote que de otro modo hubiese sido discreto. El entrenador de California, convertido en símbolo de la hípica del estado, utilizaba a sus potrancas para mantener el nivel competitivo de la costa oeste; sin su participación la prueba habría sido mucho más modesta. Aun así, el público sabía que el caballo a seguir era Usha, una hija de Tiz the Law entrenada por Baffert que había mostrado destellos de talento en Del Mar y que regresaba a la costa oeste después de un viaje frustrado a Kentucky. Usha pertenece a un sindicado formado por Mike Pegram, Karl Watson y Paul Weitman, propietarios de varias estrellas de Baffert. La potranca tardó en cumplir las expectativas: necesitó cinco salidas para “romper su maiden”. Tras varios segundos y terceros, encontró su carrera en Del Mar en agosto, venciendo por amplia ventaja y transformando la frustración inicial en entusiasmo. Dos semanas más tarde ganó un Optional Claiming de 50 000 US$ con un margen de 5 1/4 cuerpos, también en Del Mar. Ese par de actuaciones convirtió a Usha en una de las principales aspirantes de California, pero su viaje a Keeneland en octubre para disputar el Raven Run Stakes (G2) fue un desastre: la potranca se puso nerviosa en el paddock y no pudo entrar en competencia, terminando séptima, a más de diez cuerpos de la ganadora Kappa Kappa (Omaha Beach). Baffert explicó que el viaje a Kentucky la desestabilizó: “perdió la cabeza en el paddock de Keeneland y no pudimos controlarla, así que cuando regresó a California y estuvo más calmada supe que teníamos que darle otra oportunidad”. El 28 de diciembre, en Santa Anita, Usha devolvió la confianza a su entrenador y sus conexiones con una actuación imponente. El desarrollo del La Brea Stakes (G1) fue más táctico que puramente veloz. Su compañera de cuadra Silent Law marcó el paso con parciales de 21,85 segundos para el primer cuarto y 44,43 segundos para la media milla, 4 furlongs. Baffert corría cuatro yeguas y pretendía presionar el ritmo para favorecer a Usha. La favorita de las apuestas era Formula Rossa, pero Usha partía como tercera elección a 5,60 por cada dólar apostado. Tras una partida correcta se ubicó sexta, sin gastar energía. En la curva final, Juan Hernández, su jockey, observó una abertura entre Artisma y Silent Law y no lo dudó: se coló entre ambas rivales y tomó la punta antes de entrar a la recta. A partir de allí la carrera se convirtió en un paseo. Usha amplió distancias con cada zancada y terminó con 5 1/4 cuerpos sobre la segunda, Formula Rossa, parando el cronómetro en 1:21,68 . Las parciales finales fueron demoledoras: 1 09,38 para los seis furlongs y un remate firme que dejó en evidencia la superioridad de la ganadora. El lote lo completaron Simply Joking (Practical Joke), siendo tercera, y otra potranca de Baffert, Silent Law, cuarta. Juan Hernández resumió la carrera de forma sencilla: “Al principio se apretó todo y tuve que buscar espacio. Ella a veces puede ponerse nerviosa, pero hoy estuvo muy calmada gracias al trabajo del equipo en el paddock”. Baffert, por su parte, no ocultó su satisfacción por haber obtenido su décima victoria en el La Brea: “Usha mostró la clase que pensábamos que tenía. Sabíamos que iba a ganar en Keeneland y no sucedió, así que hoy se redimió”. La victoria de Usha no sólo fue rotunda; también inauguró la cuenta de su padre Tiz the Law como semental de G1. El campeón del Belmont Stakes 2020 y del Travers Stakes 2020, retirado por Coolmore después de una notable campaña para Sackatoga, había visto a sus primeros hijos ser competitivos, pero ninguno había rematado un G1 hasta Usha Esto supuso un espaldarazo para el hijo de Constitution, que en 2026 presta servicios reproductivos en Ashford Stud con una tarifa anunciada de U$S 40,000, diez mil más que en 2025. Además de Usha, la producción temprana de Tiz the Law incluye a Tiztastic, ganador del Louisiana Derby y décimo en el Kentucky Derby; y a los potrillos Buetane y Curtain Call, segundo y tercero detrás de Ted Noffey (Into Mischief) en el Hopeful Stakes (G1) de Saratoga. Aunque estos hijos han sido competitivos, ninguno había alcanzado el nivel máximo. La victoria de Usha posiciona al semental como un reproductor a seguir, sobre todo porque su genealogía (Constitution y Tizfiz) combina la stamina de la línea paterna de Seattle Slew (Bold Reasoning) y la velocidad de Tiznow (Cee’s Tizzy). La temporada de invierno de Santa Anita suele iniciar el 26 de diciembre, una tradición que se remonta a 1934. Sin embargo, en 2025 se rompió la costumbre. Los meteorólogos pronosticaban lluvia intensa sobre la zona de Los Ángeles, un fenómeno conocido como “río atmosférico”, y los directivos del hipódromo decidieron retrasar dos días la apertura para proteger la pista y garantizar las carreras. Esta decisión generó controversia en redes porque coincidía con una jornada de la NFL, lo cual suponía competir por público y audiencias. Los temores se disiparon cuando, pese a la NFL, la asistencia fue robusta. La pista lució un público entusiasta y muchas familias aprovecharon el final de las fiestas para disfrutar de la hípica. La dirección del hipódromo explicó que priorizaron la seguridad de los caballos y la integridad de la pista. A la postre, el retraso permitió que las carreras de césped se mantuvieran en hierba y que la jornada se desarrollara sin incidentes, un resultado que, sumado a los éxitos de Baffert en el La Brea y el Malibu, dejó un saldo positivo para la hípica californiana. A pesar de su categoría de G1, el La Brea de 2025 no fue considerado un G1 “de manual”. El calendario del sur de California, debilitado en los últimos años por la competencia de hipódromos del Medio Oeste y por la reducción de cabañas, suele generar lotes cortos y desbalanceados. En el La Brea de 2025 se reunieron yeguas con campañas interesantes, pero ninguna con experiencia en victorias de máxima jerarquía. El trío de Baffert (Usha, Silent Law y Tenma, que no corrió) aportaba más volumen que clase, y las visitantes del Este no eran las mejores del grupo. Aun así, la carrera resultó entretenida por su dinámica y porque sirvió para medir hasta dónde puede llegar Usha en 2026. Para el contexto de la hípica estadounidense, la actuación de Usha se puede comparar con la de Perfect Alibi, ganadora del La Brea 2019; o con la de Ce Ce, que ganó la prueba en 2020 antes de convertirse en campeona sprinter en 2021. Estas comparaciones sugieren que la carrera puede ser un trampolín, pero no garantiza un dominio posterior. En el caso de Usha, su proyección dependerá en gran medida de cómo enfrente el programa de distancias cortas y cómo maneje su carácter, ya que su nerviosismo en Keeneland demostró que no siempre responde bien a los viajes. Más allá de su campaña y de su padre de moda, Usha también llama la atención por su historia comercial. Fue adquirida por U$S 30,000 en la subasta de yearlings de Saratoga en 2023. Menos de ocho meses después, en abril de 2024, se presentó en la subasta OBS April de 2 años en entrenamiento y alcanzó un precio de U$S 600,000, cifra que la situó entre las más cotizadas del remate. Esa revalorización de veinte veces su valor original se explica por un trabajo excelente de preparación, un vídeo de breeze excepcional y la confianza de sus futuros propietarios en su potencial. Usha fue criada en Nueva York por Esler & Raine y es hija de Animal Appeal, una yegua alazana de 2012 por el campeón brasileño Leroidesanimaux. Animal Appeal fue una velocista consistente: ganó cuatro carreras en la costa este, acumuló U$S 220,298 en 14 salidas y estuvo colocada varias veces en stakes. Su pedigree la unía a la familia de Chatique, una ganadora de stakes en césped, y a la familia de Ableton, un sprinter californiano destacado. Animal Appeal fue vendida en la subasta Saratoga Fall Mixed 2023 de Fasig‑Tipton por apenas U$S 9,000 estando preñada de Solomini, otra estrella de Baffert. Este precio tan bajo sorprendió a muchos observadores, pero se explica por la idea de que su producción, hasta ese momento, no había despuntado. Con Usha convertida ahora en ganadora de G1, el valor de Animal Appeal aumenta considerablemente y confirma que hay oportunidades en el mercado de yeguas madres si se analizan correctamente los pedigrís y se arriesga en yeguas subvaloradas. La tercera generación de la familia de Usha también aporta datos interesantes. Leroidesanimaux, su abuelo materno, fue campeón en Brasil y posteriormente multiple ganador de G1 en Estados Unidos, incluyendo el Citation Handicap. Este padrillo es recordado por producir a la campeona Animal Kingdom, ganadora del Kentucky Derby. La presencia de Leroidesanimaux confiere a Usha una influencia de fondo y resistencia, cualidades que se complementan con la velocidad heredada de Tiz the Law. Por su parte, Tiz the Law proviene de la familia de Seattle Slew a través de su madre Tizfiz, lo que aporta un toque de stamina clásica. La presencia de Bob Baffert en Santa Anita es un tema recurrente cuando se analiza el estado de la hípica californiana. Después de varias temporadas de suspensiones y polémicas por violaciones a las reglas de medicación, Baffert ha retomado el control de la escena local. Sus caballos representan un alto porcentaje de los participantes en pruebas de stakes y permiten que los premios se mantengan en niveles competitivos. Eso, sin embargo, ha generado que algunos críticos señalen un monopolio y acusen a la hípica californiana de depender demasiado de un solo establo. El La Brea de 2025 no fue la excepción: cuatro de las ocho participantes provenían de su cuadra. En la Malibu Stakes (G1), carrera para machos, Baffert también se llevó la victoria con Goal Oriented (Not This Time), consolidando un doblete que encendió de nuevo el debate sobre el equilibrio competitivo del circuito. Para Usha, el futuro inmediato se definirá en California. Baffert declaró después de la carrera que la potranca seguirá un programa en la costa oeste con el objetivo final de disputar la Breeders’ Cup Filly & Mare Sprint el 31 de octubre de 2026 en Keeneland, Kentucky. El entrenador suele manejar sus yeguas velocistas con cautela, alternando entre pruebas de 6 y 7 furlongs para mantener la frescura y trabajar en el carácter. Usha tiene 3 victorias en 8 salidas y ha demostrado que puede derrotar a potrancas de nivel G2 y G3 con autoridad. Su principal reto será trasladar su éxito de la costa oeste a un entorno más competitivo como Keeneland, y especialmente manejar la tensión que mostró en su anterior viaje a Kentucky. El programa de Usha podría incluir el Santa Ynez Stakes (G2) o el Las Virgenes Stakes (G3) en enero o febrero, antes de enfrentar a yeguas mayores en el verano y prepararse para la Breeders’ Cup. Su adaptabilidad a distancias de 7 furlongs y su estilo de correr de atrás hacia adelante la convierten en una candidata interesante para la división de velocistas. El largo descanso de invierno, desde finales de diciembre hasta marzo, le permitirá recuperarse y desarrollar más musculatura, un proceso clave para yeguas de velocidad. La victoria de Usha en el La Brea Stakes (G1) ofrece varias lecturas. En primer lugar, ratifica la capacidad de Bob Baffert para mantener a California en el mapa del turf a pesar del éxodo de talento hacia Kentucky y Nueva York. En segundo lugar, confirma el impacto inmediato de Tiz the Law como semental: su primera hija ganadora de G1 le aporta credibilidad y justifica el aumento de su tarifa a U$S 40,000 para 2026. En tercer lugar, demuestra que el mercado de yeguas madre puede esconder oportunidades de oro, pues Animal Appeal, vendida en U$S 9,000 preñada de Solomini, se convierte ahora en la madre del primer G1 winner de la producción de Tiz The Law y seguramente verá revalorizada su producción. Para los criadores y agentes de sangre, Usha es un ejemplo de cómo un pedigrí aparentemente modesto, con un padre joven y una madre sin victoria clásicas, puede transformarse en un éxito si se combinan los factores correctos: un buen entorno de crianza en Nueva York, un desarrollo físico progresivo y un entrenador que sabe cómo exprimir el talento de las yeguas. Su caso también subraya la importancia de la paciencia: tardó cinco carreras en ganar, pero una vez que maduró no ha parado de mejorar. De cara a 2026, Usha deberá demostrar que su triunfo no fue flor de un día. El programa de sprinters y mileras en Estados Unidos es cada vez más competitivo, con yeguas como Splendora, Speed Boat Beach y Remedy amenazando en la costa este. Pero si mantiene su forma y gestiona bien los viajes, tiene potencial para colocarse entre las mejores velocistas del país. Y para la hípica californiana, su presencia representa la esperanza de que las estrellas locales puedan volver a brillar en los escenarios nacionales.
- Paladin se graduó en el Remsen y es nuevo aspirante al Derby
El Remsen Stakes (G2) de 2025 no sólo coronó a un nuevo ganador clásico, reveló el nacimiento de un posible potro a marcar la generación tresañera del próximo año. Paladin (Gun Runner), un alazán de gran presencia, criado por Summer Wind Equine y adquirido por un sindicato encabezado por Coolmore, White Birch Farm y Brook Smith, demostró en su primer intento en dos curvas que posee la combinación exacta de madurez y motor para aspirar con legitimidad al Kentucky Derby 2026. Su victoria, desarrollada bajo condiciones adversas, dejó claro que estamos ante un caballo que puede destacar en su generación. Paladin (Gun Runner) gana el Remsen (G2) en Aqueduct. Paladin (Gun Runner) llegó a las pistas bajo expectativas significativas. Fue uno de los yearlings más caros de Fasig-Tipton de Saratoga en 2024, rematado en U$S 1.900.000 por Lane’s End Farm para Summer Wind. Que Coolmore adquiriera al potro, con Summer Wind reteniendo parte, confirmó que el ejemplar estaba diseñado para un programa clásico y otro proyecto de padrillo para el negocio internacional de Coolmore. La empresa liderada por Magnier, rara vez compra potros machos sin una proyección reproductiva clara. En Paladin, la convergencia entre físico, pedigree y una familia materna clásica justificó la inversión desde el primer vistazo. La victoria de este hijo de Gun Runner (Candy Ride) en el Remsen Stakes de Aqueduct fue una demostración de carácter. Con Flavien Prat en las riendas, Paladin enfrentó tráfico interior, tierra en la cara y una pista que castigaba la falta de equilibrio. En la recta final mostró un cambio de ritmo contundente, avanzando con mecánica limpia y un estilo de “stretch runner” serio, propio de los caballos destinados a rendir en distancias largas. El contexto reveló aún más, Paladin corrió toda la recta final sin un herrado delantero y con un corte en una pata trasera, según confirmó el assistant trainer de Chad C. Brown. Aun así ganó, mostrando que posee esa resiliencia física y mental, que es la esencia de los ganadores clásicos. Las declaraciones posteriores fueron sumamente reveladoras. Brown lo definió como “a fresh horse on the Derby Trail”, destacando que fue una victoria formativa, una experiencia pedagógica que lo prepara para el desarrollo clásico de los próximos meses. En palabras del entrenador: “Esto fue una verdadera educación. El caballo superó situaciones difíciles en una pista pesada y respondió exactamente como queríamos. Es un potro con enorme futuro.” Paladin dio el salto de calidad que separa un potro prometedor de un potro clásico y respondió como si ya hubiera corrido dos curvas tres veces antes. El consenso general es que su mentalidad competitiva, sumada a su biotipo y genética, lo convierte en uno de los proyectos más serios de la Costa Este de Estados Unidos. Desde el punto de vista genético, Paladin es una obra cuidadosamente diseñada. Su padre, Gun Runner (Candy Ride), es uno de los padrillos más influyentes en la actualidad del hemisferio norte, con un servicio fijado en U$S 250.000 para 2026. La línea paterna de Candy Ride (Ride The Rails) ha producido caballos capaces de correr fuerte y correr largo, dos atributos indispensables para la ruta del Derby, y Gun Runner es el mejor representante y el más exitoso de esta rama. Su madre, Secret Sigh (Tapit), aunque nunca compitió, es hija del padrillo más influyente en stamina de la cría norteamericana. Tapit produce hijas que se convierten en madres excepcionales: transmiten estructura, respiración amplia, aire, y un nivel notable de fortaleza mental. Secret Sigh añade profundidad genómica con duplicaciones en Nijinsky y Mr. Prospector, reforzadas en Paladin como 5D×5D, aportando amplitud de tranco, elasticidad y velocidad funcional. La segunda madre, India (Hennessy), fue ganadora del Cotillion (G2) y del Azeri (G3), confirmando que la familia posee clase clásica real. India es una transmisora de primera línea: aportó a Kareena (Medaglia d’Oro), yegua clásica de Godolphin, y es segunda madre de Padma (Tapit), placé clásica en Gulfstream. India aporta velocidad táctica, madurez temprana, potencia muscular y la resiliencia típica de las mejores líneas femeninas estadounidenses. La tercera madre, Misty Hour (Miswaki), es el eslabón que conecta el pedigrí americano con una arquitectura genética de élite europea. Misty Hour es hija de Miswaki, lo que la convierte en hermana paterna de Urban Sea, la mejor yegua madre del thoroughbred moderno, matriz de Galileo y Sea The Stars. Esta conexión no es anecdótica: Miswaki transmite fertilidad extraordinaria, longevidad, resistencia orgánica y capacidad de producir atletas competitivos y madres fundacionales. Esta raíz profunda explica la solidez de Paladin desde el punto de vista estructural y su capacidad natural de absorber trabajo. La familia reciente añade aún más valor, con su madre siendo hermana materna de Mozu Ascot (Frankel), múltiple ganador G1 en Japón tanto en césped como arena. Mozu Ascot es una prueba viviente de que la familia transmite versatilidad y adaptabilidad, atributos que ponen al potro en una posición genética excepcional para una eventual carrera como reproductor. Los inbreedings de Paladin están colocados con precisión quirúrgica. Presenta un 4Sx4D en Storm Cat y 5Sx5Sx5D en Fappiano, base del motor aeróbico americano, y duplicaciones maternas en Nijinsky y Mr. Prospector, equilibradas y funcionales. El resultado es una arquitectura genética que reúne características propias de un modelo buscado por criadores modernos. La victoria en el Remsen lo transformó en un candidato serio para la campaña clásica de 2026. Tras la carrera, será trasladado a Payson Park, donde Brown permitirá que el potro recupere su condición, madure físicamente y establezca una base sólida. Su reaparición probable será en el Holy Bull Stakes (G3) en enero o en el Fountain of Youth (G2) en febrero, ambas en Gulfstream Park. Allí podría encontrarse con Ted Noffey (Into Mischief), el mejor potro de la generación hasta ahora. Chad Brown y Coolmore saben que un enfrentamiento así define jerarquías y consolida la narrativa clásica de la Costa Este. Paladin posee el motor para competir de igual a igual con ese tipo de rivales. Paladin es, en síntesis, un potro que reúne las condiciones necesarias para trascender en su generación. Su genética es profunda, su físico es clásico, su mentalidad competitiva es la de un caballo hecho, y su victoria en el Remsen fue una demostración de que posee el talento y la inteligencia necesarios para recorrer la ruta hacia el Kentucky Derby 2026. No es simplemente un prospecto: es un caballo diseñado para ganar carreras importantes, construido para rendir en distancias clásicas y destinado a dejar una huella tanto en la pista como, eventualmente, en la cría.
- Tattersalls tuvo un remate histórico de yeguas este diciembre
Las Tattersalls December Mare Sales 2025, celebradas del 1 al 3 de diciembre en Newmarket, volvieron a consolidarse como el epicentro mundial donde se decide gran parte del futuro reproductivo del thoroughbred. Con un turnover de 81.583.515 guineas y un promedio de 140.661 guineas por cabeza, la venta mostró un mercado sostenido, profundo y extremadamente selectivo, donde las principales operaciones del mundo no acudieron a comprar nombres, sino pedigrí estructural, biotipos complementarios y herramientas genéticas que proyectan generaciones enteras. Pero más allá de las cifras, esta edición se distinguió por su simbolismo: la venta de la campeona Porta Fortuna coincidió con el retiro del icónico martillero John O’Kelly, quien recibió una ovación espontánea del público tras bajar su mazo por última vez, en uno de los momentos más emotivos de la historia reciente de Tattersalls. John O’Kelly rematador histórico de la firma rematadora inglesa. En un catálogo cargado de profundidad, la venta presentó una radiografía precisa de las prioridades genéticas del hemisferio norte: velocidad refinada, milers con fondo, hijas de nuevos padrillos, líneas maternas jóvenes y outcrosses compatibles con los grandes padrillos del futuro. Europa, Japón, Estados Unidos y Australia participaron de forma agresiva, evidenciando cómo cada región busca resolver sus propias necesidades internas a través de hembras complementarias. La edición 2025 confirmó también el creciente valor de las in-foal mares de padrillos emergentes, como Auguste Rodin, cuyas primeras yeguas preñadas alcanzaron precios significativos, reforzando la idea de que la genética híbrida (Europa × Japón) dominará la próxima década. Dentro de ese contexto, la gran protagonista del remate fue Barnavara (Calyx), vendida por 4.800.000 guineas a Sugar Whiskey Trading, convirtiéndose en la yegua en training más cara del mundo en 2025. La potranca viene de una campaña ascendente: ganó un G3 en Naas, se impuso en el Blandford Stakes (G2) y coronó su progresión conquistando el Prix de l’Opéra (G1). Su entrenadora, Jessica Harrington, confirmó que la potranca seguirá en training, una decisión que se entiende al analizar su arquitectura fisiológica y genética: Calyx le aporta velocidad explosiva, mientras que la familia materna sostiene un motor aeróbico que solo madura a los cuatro años. Barnavara recuerda al caso de Via Sistina, vendida en 2023 y posteriormente convertida en una múltiple ganadora de G1 en Australia. Todo su perfil indica que aún no llegó a su techo. El otro gran golpe fue la venta de Porta Fortuna (Caravaggio), adquirida por 4.200.000 guineas por MV Magnier (Coolmore). Ganadora de cuatro G1 en dos temporadas, con victorias en el Cheveley Park, Coronation, Falmouth y Matron Stakes, Porta Fortuna se retira inmediatamente a la cría. Magnier reveló que su primer cruce será “muy probablemente con Starspangledbanner”, un padrillo subestimado pero extraordinariamente eficaz en producir campeones juveniles, como Precise y Gstaad. La combinación entre Starspangledbanner y Caravaggio genera un inbreeding en Danehill 4x4 que ha demostrado potenciar la precocidad sin sacrificar eficiencia biomecánica. Para Coolmore, Porta Fortuna es un ancla genética para reforzar la línea de velocidad europea “de elite”, en un momento donde la operación busca complementar la influencia dominante de Wootton Bassett y No Nay Never. Porta Fortuna (Caravaggio) consignada por la ya internacional Taylor Made Sales. Otro movimiento determinante de Coolmore fue la compra de Tamfana (Soldier Hollow) por 2.600.000 guineas. La ganadora del Sun Chariot Stakes (G1) no seguirá compitiendo: MV Magnier confirmó que será enviada inmediatamente al haras y que será cubierta por Justify. El cruce entre la dureza alemana de Soldier Hollow y la potencia norteamericana del triplecoronado es altamente atractivo, especialmente porque Justify ha probado ser un transmisor de clase, osamenta y precocidad tardía, un patrón que encaja perfectamente con una yegua que mostró progresión a los cuatro años. Saqqara Sands (Oasis Dream), adquirida por 2.100.000 guineas, seguirá corriendo en Estados Unidos. Su agente, Stephen Hillen, explicó que la yegua tiene un perfil ideal para hipódromos con curvas y que consideran posible un G1 americano antes de su retiro. Por su parte, Survie (Churchill), vendida por 1.900.000 gns, aún no tiene un destino definido: Magnier comentó que decidirán si continúa en training o ingresa al haras, mientras que su entrenador y criador, Nicolas Clement, expresó su deseo de verla producir un gran producto. Entre las compras más finas desde un ángulo reproductivo se encuentra Choisya (Night of Thunder), adquirida por Anthony Stroud por 2.000.000 de guineas. Stroud señaló que la yegua permanecerá en Europa y que están interesados en cubrirla con Frankel, un cruce que, de concretarse, sería uno de los nicks más codiciados de la temporada 2026. Night of Thunder es uno de los padrillos más regulares y subvalorados del continente, y sus hijas se están convirtiendo en reproductoras de élite gracias a su equilibrio físico y fertilidad. La presencia de John Stewart y Resolute Bloodstock aportó una dimensión analítica adicional a la subasta. Stewart adquirió dos yeguas extremadamente interesantes desde el punto de vista genético: Pintara (Pinatubo) por 1.800.000 gns y Understudy (Sea The Stars) por 525.000 gns. La primera, invicta en dos salidas y ganadora del Montrose Stakes, combina la precocidad de Pinatubo con la profundidad materna de Altamira (Peintre Célèbre), una familia francesa que produce fondistas con eficiencia aeróbica excepcional. Stewart parece inclinado a llevarla a Estados Unidos, donde una campaña selectiva sobre una milla podría elevar aún más su valor residual. Understudy, en cambio, representa la clase profunda: hija de Sea The Stars y placé de G2 en Royal Ascot, es exactamente el tipo de yegua que amplifica calidad en la segunda generación. Sea The Stars transmite elasticidad, longevidad y una segunda aceleración, un conjunto de atributos que Stewart busca instalar como sello distintivo de su futura producción. El patrón de Resolute revela una estrategia de largo plazo, donde busca crear una base de madres que integren velocidad europea, fondo clásico y biomecánica impecable. Una de las operaciones más deliberadas y técnicamente coherentes fue la de Sam Sangster Bloodstock, que adquirió un grupo de yeguas jóvenes con un objetivo unificado: todas serán presentadas al nuevo padrillo Diego Velázquez, recientemente retirado y ahora en The National Stud, Newmarket. Entre sus compras destacaron Miss Justice (Justify) por 750.000 gns, Galilei (Lemon Drop Kid) por 450.000 gns, Neverland (Quality Road x Marvellous) por 310.000 gns, Shelaka (Lope de Vega) por 180.000 gns y Dervla (Bated Breath) por 110.000 gns. Diego Velázquez, criado y corrido por Coolmore, fue vendido particular a Sangster y, luego de una breve experiencia en los Estados Unidos, representa uno de los nuevos proyectos milleros más apoyados por los criadores europeos. Es un hijo de Galileo con un outcross limpio respecto a Danehill y Scat Daddy, un biotipo moderno, refinado y perfectamente compatible con hembras con velocidad. Sangster Bloodstock está construyendo una base de madres cuidadosamente curada para una década de producción: hembras jóvenes, correctas, con pedigrees contrastados y, sobre todo, líneas maternas que permitan leer con claridad qué transmite el padrillo. Sangster está ejecutando un plan comparable al que impulsó el éxito temprano de Kingman, Night of Thunder o Showcasing: nutrir al padrillo con yeguas diversas pero de alta calidad genética para maximizar la variabilidad inicial y detectar rápidamente los mejores nicks. Japón también dejó una huella profunda en esta edición. Katsumi Yoshida, director de Northern Farm y una de las personalidades más influyentes del turf mundial, invirtió 2.350.000 guineas en tres yeguas cuidadosamente seleccionadas: Lady of Spain (Phoenix of Spain) por 900.000 gns, Rage Of Bamby (Saxon Warrior) por 750.000 gns y Tax Implications (Mehmas) por 700.000 gns. Yoshida no compra para hoy, compra para dos generaciones adelante. Lady of Spain aporta velocidad clásica europea, Rage Of Bamby introduce la rama japonesa de Deep Impact vía Saxon Warrior combinada con una matriz europea que enriquece la variabilidad genética, y Tax Implications añade la explosividad precosista de Mehmas, un tipo de velocidad que el programa japonés utiliza estratégicamente para reinyectar rapidez cada dos o tres generaciones. El promedio de sus compras, 783.333 gns, subraya que Yoshida no compite por volumen, sino por precisión. Japón valora y paga caro por hembras que permitan producir caballos con acción amplia, capacidad de sostener parciales fuertes y mentalidad competitiva, tres pilares que definen al campeón japonés moderno. Otro elemento clave del mercado 2025 fue el impacto de las primeras yeguas preñadas por Auguste Rodin, cuyos vientres se vendieron entre 110.000 y 180.000 gns. Angelica Tree, Bahama Girl y Dolphin fueron algunas de las más destacadas. Este éxito inicial confirma que el hijo de Deep Impact y Galileo será un pilar para Coolmore y para los criadores que buscan combinar explosión japonesa con la estructura clásica europea. Las in-foal mares de padrillos emergentes siempre funcionan como termómetro de confianza del mercado, y Auguste Rodin superó las expectativas en su primera aparición como padre de vientres vendidos en subasta. Si algo dejó claro esta December Mare Sale es que el turf mundial se encuentra en un punto de transición genética: Europa se recarga de velocidad refinada y líneas híbridas, Japón continúa colectando outcrosses europeos para alimentar padrillos de resistencia, Estados Unidos busca hembras capaces de sostener milas rápidas y las operaciones privadas, como la de Sangster, diseñan planes de diez años basados en profundidad estructural. Los valores altos no se explicaron por la inmediatez comercial, sino por la capacidad de estas yeguas para modificar poblaciones completas. La subasta de 2025 será recordada por cifras fuertes, compras inteligentes y nuevas direcciones genéticas. Pero quedará en la historia, sobre todo, porque en ella se cerró un ciclo, la ovación a John O’Kelly, bajando su martillo por última vez mientras Porta Fortuna abandonaba el ring.
- Further Ado sigue por buen camino y se llevó el Kentucky Jockey Club
El Kentucky Jockey Club Stakes (G2), disputado en Churchill Downs, volvió a cumplir su rol histórico como una de las pruebas más importantes para evaluar a los potrillos que aspiran a la ruta del Kentucky Derby. Aunque se corre después de la Breeders’ Cup Juvenile, la carrera reúne a potros de altísima calidad que buscan dar un paso adelante rumbo a la primavera del siguiente año. En 2025, el protagonista absoluto fue Further Ado (Gun Runner), un ejemplar que ya venía llamando la atención de todo el país después de romper el maiden en Keeneland por 20 cuerpos, una diferencia pocas veces vista en un Maiden Special Weight de $120,000. Further Ado (Gun Runner) cruzando el disco de Churchill Downs por primera vez. Further Ado había demostrado, desde su debut en Saratoga, ser un atleta más allá de lo común. Su victoria abrumadora en el pasado meeting de Keeneland no solo evidenció su superioridad, sino también su madurez competitiva. Criado en Kentucky por John C. Oxley, entrenado por Brad Cox, uno de los preparadores más eficientes en la élite estadounidense, y cargando 122 libras de Irad Ortiz Jr., uno de los jockeys con mayor índice de victorias en Norteamérica, adquirido por U$S 550,000, Further Ado llegó al Kentucky Jockey Club como el lógico favorito. La carrera en Churchill Downs reafirmó todo su potencial. Further Ado corrió siempre cómodo, siguiendo de cerca un ritmo firme (donde pasaron los primeros 4 furgones en 46.76) antes de lanzar su ataque decisivo en la recta final. Su cambio de ritmo fue inmediato, potente y sin dudas, dominando la prueba con solvencia, demorando 1:43.33 en completar la milla y 1/16, equivalentes a 1700 metros. Este hijo de Gun Runner (Candy Ride) es un potro con estampa clásica y un físico ideal para la media distancia, dejó en claro que va a seguir evolucionando y el equipo de Cox sueña con ganar un Kentucky Derby en la pista. Tras sumar 10 puntos para el Kentucky Derby, Brad Cox declaró a Lineage Bloodstock que su próxima salida será “en el Rebel o en el Risen Star”, confirmando que el potro tomará el camino hacia el Kentucky Derby en Fair Grounds, New Orleans, Louisiana o en el Hipódromo de Oaklawn, Hot Springs, Arkansas. Con un margen de 1 ¾ cuerpos, el escolta fue Universe (Global Campaign), quien realizó una excelente actuación y confirmó el concepto que su entrenador, Kenneth McPeek, tiene sobre él. Había quedado relegado en los primeros tramos corriendo desde el tercer carril, comenzó a avanzar en la curva final, buscando una línea exterior de hasta seis anchos. Cerró con fuerza, desplazándose hacia adentro en los metros decisivos, y alcanzó el segundo puesto en el filo del disco aprovechando su buen remate. Universe demostró gran solidez táctica y un remate sostenido, proyectándose como un potro atractivo para el Derby Trail, posiblemente en el circuito de Oaklawn Park, en Hot Springs, Arkansas, donde se radica Kenneth McPeek durante la primavera. Su campaña en crecimiento y su origen por un padrillo emergente como Global Campaign lo ubican como un prospecto interesante para los próximos meses. Soldier N Diplomat (Army Mule) llegó 3°, presionó desde el inicio por fuera del puntero, se mantuvo en la pelea durante toda la recta y llegó a liderar brevemente al ingresar al derecho. Sin embargo, pese a su valentía, cedió cuando Further Ado lo dominó y luego también perdió posición en los metros finales. En cuanto a su genética, Further Ado presenta un pedigrí sumamente comercial y probado. Es hijo de Gun Runner, uno de los padrillos más confiables y cotizados del hemisferio norte, reconocido por transmitir velocidad táctica, resistencia y profesionalismo. Su madre, Sky Dreamer (Sky Mesa), aportó calidad y un gran motor aeróbico, siendo una productora consistente dentro del mercado. Sky Dreamer ya produjo al millero Kimbear (Temple City) ganador de G2 en Dubái. En cuanto a valor, Further Ado pasó por los anillos selectos, habiendo sido un potro de alta cotización debido a su tipo físico y su pedigree altamente buscado en el mercado. De la familia {19-b}, su 3ª madre es Beautiful Pleasure (Maudlin) la campeona múltiple ganadora de G1, ganó carreras de máximo grado a los 2, 4 y 5 años. De ella también desciende la ganadora de G1, Dream Dancing (Tapit). Irad Ortiz, Jr. saludando a Brad Cox tras ganar el Kentucky Jockey Club (G2). El triunfo de Further Ado se suma a un año excepcional para Spendthrift Farm, que está experimentando una de las generaciones más fuertes de su historia reciente. La operación de Eric Gustavson, que lidera gerencialmente Ned Toffey, posee varios dosañeros de la cosecha 2023 que ya han ganado carreras de grado y apuntan al primer fin de semana de mayo como objetivos centrales. Entre ellos destaca Ted Noffey (Into Mischief), el mejor potrillo de lo que se ha visto de la generación, ganador de G1 en tres estados distintos y líder absoluto entre los machos. También figura Tommy Jo (Into Mischief), múltiple ganadora de Grado 1 en Saratoga y Keeneland, dominando el circuito de las potrancas. Además, Brave Deb (Authentic) se afirmó como ganadora de Grado 3 en California, reafirmando la calidad del plantel de la cabaña. Con esta carrera, Further Ado recauda U$S 320,000 en premios, luego de ganar un Maiden Special Weight de $120,000 y este clásico de Grado 2 donde suma $242,470 al ganador. Se proyecta a ser un gran potrillo para el siguiente semestre, donde se pondrá a prueba su potencial, pero es indudablemente el objetivo que forme la padrillera de Spendthrift en Lexington, Kentucky. Gun Runner (Candy Ride) se ha presentado como un interesante proyecto de abuelo paterno o padre de padrillos. En estos últimos años, varios caballos hijos del alazán se retiraron para cumplir funciones como reproductores en las mejores padrilleras de Estados Unidos, los ejemplos más claros son: Sierra Leone (Ashford, Versailles, Kentucky), Locked (Gainesway, Paris, Kentucky), Taiba (Spendthrift, Lexington, Kentucky), Cyberknife (Spendthrift, Lexington, Kentucky), Gunite (Ashford, Versailles, Kentucky), Gun Pilot (Three Chimneys, Versailles, Kentucky), Disarm (Hidden Lake, Stillwater, New York), entre otros. El Kentucky Jockey Club 2025 no solo confirmó a Further Ado como un potrillo de enorme proyección clásica, sino que también reafirmó la supremacía de Spendthrift Farm en la crianza de talento precoz y de nivel internacional. Con un plantel de juveniles que ya domina en varios frentes, la operación se perfila para llegar al 2026 con múltiples aspirantes tanto al Kentucky Oaks como al Kentucky Derby. Further Ado encabeza esa generación como una de las cartas más sólidas y emocionantes de la temporada.
- Calandagan gana la Japan Cup y ratifica ser el mejor caballo del mundo
Tras ganar la Japan Cup (G1), la carrera más importante del calendario hípico oriental, Calandagan (Gleneagles), el caballo del Aga Khan sigue siendo el caballo con mayor rating del mundo (130) y ratifica la reciente distinción a “Caballo del año” que recibió por parte de la empresa Cartier. Calandagan (Gleneagles) ganando la Japan Cup (G1). La Japan Cup, disputada anualmente en el hipódromo de Tokio sobre 2400 metros, equivalente a una milla y media y 12 furlongs, y dotado con más de 300 millones de yenes para el ganador equivalentes a U$S 1.920.000, es la carrera internacional de mayor prestigio de Japón y una de las más ricas del mundo. Creada en 1981 para atraer a los mejores caballos del planeta, se convirtió en una prueba de referencia comparable a la Breeders’ Cup Turf por su bolsa y su carácter abierto. Sin embargo, desde 2005, cuando el británico Alkaased (Kingmambo) derrotó a Heart’s Cry (Sunday Silence), ningún caballo extranjero a Japón había vuelto a imponerse, y ni siquiera había ocupado un puesto en el podio, reflejo del espectacular avance del programa de cría nipón. La edición de 2025 rompió esa racha de dos décadas con la victoria del castrado irlandés Calandagan (Gleneagles), un triunfo que demuestra la solidez del Aga Khan. La carrera de 2025 se disputó ante una multitud en el hipódromo tokiota y resultó un espectáculo vibrante. Masquerade Ball (Duramente), potrillo animador de la pasada triple corona japonesa, marcó el ritmo en una pista firme mientras Calandagan (Gleneagles) se mantenía vigilante en una posición intermedia. En la recta final se produjo un duelo memorable, el representante europeo, conducido por Mickael Barzalona, lanzó su ataque largo por fuera y alcanzó a Masquerade Ball (Duramente) a cien metros del disco, ambos mantuvieron cabeza a cabeza hasta que el visitante sacó la mínima ventaja en los últimos metros para ganar por media cabeza parando al reloj en 2:20.3. El favorito local Danon Decile (Epiphaneia) llegó a dos cuerpos y medio en tercer lugar, mientras que Croix du Nord (Kitasan Black), otro de los japoneses de peso, que ganó el Derby japonés, terminó cuarto. Entre los japoneses 2° y 3° puesto ocuparon los criados por Shadai Farm en Chitose, Hokkaido, Japón. Calandagan (Gleneagles) es un ejemplar atípico para el máximo nivel: un castrado de cuatro años que comenzó su campaña en Francia. Hijo de Gleneagles (Galileo) y de Calayana (Sinndar), ha demostrado un progreso sostenido y una versatilidad poco común. Sin poder haber participado en el Arco, debido a su condición de castrado, a lo largo de este 2025, había ganado las pruebas de Grado 1, Grand Prix de Saint-Cloud, King George VI & Queen Elizabeth Stakes y Champion Stakes, lo que lo consolidó como el caballo número uno del mundo antes de viajar a Japón. Su campaña registra ahora 14 actuaciones con 8 victorias, 5 segundos puestos y 1 tercero, lo que habla de una constancia notable. El hecho de que sea castrado descarta cualquier futuro reproductivo, por lo que su valor reside exclusivamente en lo deportivo y en el prestigio que confiere a su criador, The Aga Khan Studs. La línea materna de Calandagan (Gleneagles) es uno de los puntos más sólidos del ejemplar. Su madre Calayana (Sinndar) fue tercera en el Prix Minerve (G3) y pertenece a la familia de Clodora (Linamix), yegua base de origen francés que produjo al campeón clásico Clodovil (Danehill) y al placé clásico Colombian (Azamour). La segunda madre Clariyn (Acclamation) es hermana materna de Canndal (Medicean), segundo en el Belmont Derby Invitational, de Grado 1 sobre grama. Su linaje acumula 4 de sus 5 madres con victorias de blacktype, y explica la combinación de clase y resistencia que exhibe el zaino castrado. La influencia de Sinndar (Grand Lodge) a través de Calayana aporta fondo y temperamento, mientras que Gleneagles, mediante su madre You’resothrilling (Storm Cat), proporciona un motor aeróbico muy eficiente. El apretado final entre Calandagan (Gleneagles) y Masquerade Ball (Duramente). The Aga Khan Studs, la cabaña que crió a Calandagan (Gleneagles), es uno de los pilares del elevage mundial. Fundada a principios del siglo XX, la operación del Aga Khan IV y su familia ha producido innumerables campeones como Shergar, Azamour, Sinndar, Daryaba, Dalakhani, Zarkava, Mahmoud, Valyra, Sea The Stars, entre otros, combinando líneas europeas con selección rigurosa. La política de criar para correr conlleva mantener un núcleo de yeguas madres de alta calidad y cruzarlas con sementales selectos, buscando un equilibrio entre velocidad y resistencia. Calandagan (Gleneagles) se inscribe en esta tradición, ya que fue criado por la rama francesa del haras y reservado para correr en nombre del Aga Khan, luego de que sus cualidades como potro comenzaran a despuntar. Para el experimentado entrenador francés Francis-Henri Graffard, graduado del programa Godolphin Flying Start en 2005, esta fue su primera victoria en la Japan Cup. Al igual que su compatriota y colega Robert Collet, quien ganó esta misma competencia en 1987 con el caballo Le Glorieux (Cure The Blues), ambos lograron la victoria con un jockey francés, Mickael Barzalona en 2025 y Alain Lequeux en 1987, respectivamente. La victoria de Calandagan en la Japan Cup tiene repercusiones que van más allá de la estadística. En lo deportivo, confirma que los mejores caballos europeos pueden competir con éxito en Japón y abre la puerta para que más propietarios extranjeros vuelvan a considerar la carrera como objetivo, como sucedía en los años 80 y 90. En lo genético, aunque el caballo no tenga futuro en la reproducción por estar castrado, su triunfo ratifica el valor de cruzar líneas de Galileo con mares de fondo alemán/irlandés como las de Clodora, reforzando el prestigio de su familia materna. Además, supone un espaldarazo para la influencia de Gleneagles como padre de fondistas (hasta ahora conocido sobre todo por hijos mileros). Para el turf japonés, la derrota no resta mérito a su dominio local: después de la evolución formidable del programa nipón, que desde 2005 no concedía la copa a foráneos , la llegada de Calandagan pone en contexto la calidad actual de sus corredores y sugiere que el intercambio genético internacional sigue siendo esencial para mantener la competitividad.
- Ayra Stark dominó en un exigente allowance en Keeneland y se despide de Ignacio Correas
La alazana Ayra Stark (Cosmic Trigger) volvió a dejar en alto el prestigio del turf argentino al imponerse con autoridad en un allowance de 130.000 dólares en Keeneland, Lexington, Kentucky, Estados Unidos. Su triunfo, de 4 ¼ cuerpos de ventaja sobre Poppy The Princess (Cairo Prince), no solo confirma la adaptación total de la yegua a las pistas de césped norteamericanas, sino que prolonga el brillante legado de su entrenador, Ignacio Correas IV, quien firmó con esta victoria la número 301 de su campaña en Estados Unidos desde que se radicó en el país hace más de dos décadas. La historia de Ayra Stark (Cosmic Trigger) es la de una yegua que, sin pertenecer a un pedigree globalmente célebre, logró atravesar fronteras y superficies. En su Argentina natal, la hija del argentino Cosmic Trigger, un padrillo de notable éxito local, ganó 4 de 7 competencias, todas sobre la arena del Hipódromo Argentino de Palermo, incluyendo el prestigioso Ramón Biaus (G2), donde arrasó por seis cuerpos ante las mejores yeguas de la arena. En esa etapa, ya se advertía su temple competitivo, debutó ganando, fue segunda en una de sus tempranas salidas de G1, y cuarta en dos carreras de G2 del proceso selectivo de Argentina, antes de encadenar dos allowances, o carreras condicionales, en Palermo. Era, sin duda, una potra con proyección internacional. Ayra Stark (Cosmic Trigger) ganando un allowance en Keeneland. Su entorno decidió venderla a Haymarket Farm a Estados Unidos luego de ganar la prueba de G2. Ignacio Correas, con paciencia, logró la adaptación de la alazana y encontró en la grama norteamericana el escenario ideal para su madurez, donde la yegua se transformó en una corredora mucho más ágil, con un remate que se adapta perfectamente a los parciales más tácticos del norte. En Keeneland, ante un lote de otras 6 yeguas de tres y cuatro años, Ayra Stark volvió a mostrarse como yegua seria y corredora. El triunfo de Ayra Stark tuvo un significado especial, ya que marcó el último tramo de la carrera profesional de Ignacio Correas IV, un hombre que ha dejado una huella indeleble en Norteamérica, representando al turf sudamericano desde el 2001. Cuando se estableció en los Estados Unidos al frente de su propia operación, IC Racing, Correas ha construido una reputación de seriedad y extraordinaria mano para las yeguas. No es casual que la mayor parte de sus campeonas hayan sido hembras: Dona Bruja (Storm Embrujado), Blue Prize (Pure Prize), Didia (Orpen), Le Da Vida (Gemologist), Nanda Dea (Fortify), Nanabush (Il Campione) y ahora Ayra Stark (Cosmic Trigger) conforman una constelación de nombres que cuentan la historia de un estilo de entrenamiento y una filosofía. En Argentina, Correas fue siempre un nombre respetado, especialmente por los grandes haras. Entrenó para El Turf, Abolengo, y el propio haras de su familia Las Ortigas, todos ellos establecimientos con tradición en la cría y en la selección de hembras para reproducción. Su método y en la planificación a largo plazo, lo hizo el preferido de criadores que buscaban asegurar la carrera de sus yeguas antes de enviarlas al haras para destinarlas a la reproducción luego de su campaña. Con la victoria de Ayra Stark (Cosmic Trigger), Correas se va despidiendo de la actividad, y en Estados Unidos es noticia que el querido entrenador se vaya. Tras la Breeders’ Cup, regresará a su Argentina natal, donde lo esperan su familia, su compañera Marina, y sus perros, que ya emprendieron el regreso semanas atrás. Su regreso marcará el cierre de un ciclo iniciado hace más de veinte años y coronado por un cúmulo de logros que consolidaron el prestigio del turf argentino en el turf más competitivo del mundo. En los últimos años, Ignacio Correas se convirtió en una suerte de embajador involuntario del talento sudamericano. Su fórmula parece haber encontrado un patrón, importar yeguas con campaña sólida en el sur, darles tiempo para aclimatarse, y luego exponerlas progresivamente a la competencia norteamericana. El método ha funcionado con precisión casi matemática. Ignacio Correas, IV tras ganar el Spinster (G1) con Blue Prize (Pure Prize) en 2018 Primero fue Blue Prize (Pure Prize), la inolvidable yegua argentina que ganó la Breeders’ Cup Distaff (G1) en 2019. Luego vendrían Didia (Orpen), que se consagró múltiple ganadora de grado, y más tarde Le Da Vida (Gemologist), Nanda Dea (Fortify), Nanabush (Il Campione) y ahora Ayra Stark (Cosmic Trigger), todas importadas del sur con campañas destacadas en sus países de origen. La línea es clara: las yeguas sudamericanas, especialmente argentinas, poseen fondo, resistencia y una crianza de base genética sólida, lo que les permite rendir en las exigentes pistas norteamericanas una vez que logran adaptarse al ritmo y al terreno. Correas ha sabido traducir esa genética en resultados. Su manejo fino del entrenamiento, con énfasis en la recuperación, adaptación y la paciencia, contrasta con la velocidad con que muchos programas estadounidenses exigen resultados. Ayra Stark (Cosmic Trigger) se mostró como epítome de esa filosofía, serena en la espera, eficaz al momento de atacar, y con un físico pleno que le permitió responder sin muchas exigencias de José Luis Ortíz. La carrera, disputada sobre una milla y media, equivalentes a 2.400 metros, en césped firme, reunió un lote de siete yeguas de buen perfil regional. Desde la partida, Statement Made (Always Dreaming) asumió el comando marcando parciales regulares, 25 segundos cada 2f (800m), mientras Ayra Stark (Cosmic Trigger), con la monta de José Luis Ortiz, se ubicaba segunda, a unos dos cuerpos de la puntera. Detrás, Poppy The Princess (Cairo Prince) viajaba expectante. En la curva final, Ortiz comenzó a mover suavemente a la alazana, que respondió con un tranco poderoso. Mientras Statement Made se resistía a ceder, Ayra Stark se emparejó con facilidad y, al entrar a la recta, pasó de largo con determinación. En los últimos 200 metros, el látigo acompañó su ritmo y castigó una vez con la izquierda, la diferencia se estiró a 4 ¼ cuerpos, y Ortiz la acompañó hasta el disco. Poppy The Princess (Cairo Prince) completó una buena actuación desde el segundo lugar. El tiempo final fue sólido para la categoría, en 2:31.23, confirmando que Ayra Stark no solo ganó, sino que dominó. El padre de la ganadora, Cosmic Trigger, es una joya genética del turf argentino. Hijo de Lizard Island, por Danehill Dancer, es hermano materno del legendario Candy Ride (Ride the Rails), uno de los padrillos más influyentes provenientes del hemisferio sur en las últimas décadas. Como Candy Ride, Cosmic Trigger nació y se crió en el histórico Haras Abolengo, de la familia Menditeguy, donde ambos compartieron el mismo útero, el de Candy Girl (Candy Stripes). La carrera de Cosmic Trigger fue breve pero brillante, fue invicto en sus dos únicas presentaciones sobre la milla en Palermo, su retiro prematuro por lesión lo privó de una mejor trayectoria en las pistas, pero su destino como padrillo no tardó en manifestarse. Desde 2016, presta servicios en el mismo haras donde nació su célebre hermano, y sus resultados lo respaldan. De 287 hijos que corrieron, 175 ganaron, lo que implica un extraordinario 61% de efectividad. Además, ya ha producido seis ganadores de G1, cifra que, para un padrillo nacional, lo coloca en el selecto grupo de los sementales más productivos de la región. El nick de Cosmic Trigger con madres por Exchange Rate (Danzig) ha resultado especialmente fructífero: de seis crías registradas, cinco fueron ganadoras y una, justamente Ayra Stark, alcanzó nivel clásico y de grado. La combinación ha dado productos veloces, con tranco largo y temperamento competitivo, características que se manifiestan claramente en la yegua de Correas. La familia materna de Ayra Stark también contribuye a explicar su calidad. Su tercera madre, Dama Imperial (Mariache), fue una velocista que defendió los colores del Haras Vacación, ganando cinco carreras, entre ellas el Lotería Nacional (G3) en 1994, triunfo que la graduó como una yegua de elite y la proyectó como futura madre. De esa línea descendió Data (Roy), exportada a Japón, y la rama que, tras varias generaciones, desembocó en Ayra Stark (Cosmic Trigger), reafirmando el peso del linaje en su rendimiento. Esa familia, cuidadosamente cultivada por Vacación, lleva en su ADN el fondo argentino, mediante Mariache (Dancing Moss), algo que la genética local ha sabido preservar en sus cruzamientos con líneas norteamericanas. No es casualidad que las hijas de Cosmic Trigger sobre madres de esa procedencia se destaquen por su consistencia, Ayra Stark es, por el momento, la más ilustre de una descendencia que promete extenderse aún más en los próximos años. El cruce entre Cosmic Trigger y yeguas hijas de Exchange Rate se ha convertido en un patrón digno de estudio. En términos estadísticos, de seis productos registrados con esta combinación, cinco han resultado ganadores, y Ayra Stark es la única con victoria de grado. El efectivo éxito de este nick radica en la compatibilidad genética y la repetición de Danzig (Nortern Dancer) 3Dx5S, que aportan stamina. En Ayra Stark, esa conjunción se expresa de manera evidente, es una yegua de cuerpo largo y buena alzada, que puede alternar terrenos y mantener su empuje en los últimos metros, virtud indispensable en las exigentes carreras estadounidenses. Keeneland, con su atmósfera cargada de historia, es uno de los escenarios donde se forjan los nombres que luego dominan los grandes hipódromos de la costa este y del circuito Breeders’ Cup. La bolsa de 130.000 dólares para un allowance de esta categoría no es un detalle menor, atrae a yeguas que están en tránsito entre las divisiones menores y las preparatorias de stakes, por lo que el nivel competitivo es alto. Muy probablemente la próxima parada de Ayra Stark sea en un Grado 2 o 3, pero bajo las manos de otro entrenador. La victoria, además, ocurrió bajo la monta de José Luis Ortiz, uno de los jinetes más regulares y tácticamente inteligentes del país. Ortiz, conocedor del estilo de las sudamericanas, condujo a Ayra Stark con el equilibrio justo entre paciencia y decisión. El resultado fue un triunfo sin fisuras, que deja abierta la posibilidad de ver a la yegua en stakes de mayor envergadura, tal vez, antes de fin de año. El logro de Ayra Stark se inscribe en una doble narrativa, la del adiós de Ignacio Correas, y la de la proyección internacional del linaje de Cosmic Trigger. Ambos simbolizan el mismo principio, la capacidad del turf argentino para generar calidad exportable. Correas, al igual que otros grandes entrenadores del sur, supo interpretar el pulso de cada ejemplar y traducirlo en resultados en un sistema competitivo y complejo como el norteamericano. Su retiro, anunciado para noviembre de 2025, tras la Breeders’ Cup, cierra una era en la que la bandera argentina flameó alto en las grandes pistas del mundo. Por su parte, Ayra Stark (Cosmic Trigger) encarna la promesa de continuidad, una yegua nacida y criada en Argentina, hija de un padrillo nacional, nieta de una familia consolidada, y capaz de imponerse con autoridad en Keeneland, el corazón del bluegrass. Su triunfo es más que una estadística, es una reivindicación del trabajo conjunto de criadores, entrenadores y profesionales que, desde el hemisferio sur, continúan alimentando el pulso de una industria global. La victoria de Ayra Stark en Keeneland es mucho más que un resultado en el programa oficial. Es el testimonio de una trayectoria bien construida, de una visión genética acertada y de un trabajo meticuloso. Es, también, un eslabón más en la cadena que une a Palermo con Keeneland, a los haras argentinos con las praderas de Kentucky, y a los criadores argentinos apasionados con los profesionales que se atreven a cruzar fronteras.
- Obataye dominó Sudamérica al ganar el Gran Premio Latinoamericano
El 41º Gran Premio Latinoamericano (G1) sobre 2000 metros en césped repartió de bolsa US$ 300.000. Se disputó el sábado 18 de octubre en el Hipódromo da Gávea, Río de Janeiro, Brasil, bajo lluvia sostenida, elevada humedad y un terreno que pasó de blando a pesado a medida que avanzó la jornada. La edición se resolvió a favor de Obataye (Courtier), un 5 años, con la conducción de João Moreira y el entrenamiento de Antonio Oldoni para los colores de Haras Rio Iguassu, en 1:58.59. La prueba mantuvo la línea táctica histórica del Latinoamericano, con tren vivo desde el salto y premio a quienes ahorraron metros por el riel en una pista castigada. El resultado amplió a 12 las victorias de Brasil en la estadística histórica del evento, líder entre los países participantes. La fase inicial quedó en poder de Seiquevouteamar (Verrazano), que asumió la delantera con parciales exigentes y mantuvo a raya a perseguidoras inmediatas como Gracie (Drosselmeyer) y Vundu (Suggestive Boy). Obataye (Courtier) fue administrado por Moreira en un segundo pelotón, pegado a la baranda interna, entre séptimo y quinto según los tramos, protegido de la arena suelta y de las zonas más castigadas del césped. En la recta opuesta, el puntero encontró presión sostenida, mientras que Vundu (Suggestive Boy) intentó el asalto, mientras Gracie (Drosselmeyer) y My Way (Mendelssohn) se mantenían en expectativa. Obataye (Courtier) continuó ganando posiciones por dentro sin gasto adicional, a la espera del punto de quiebre. Obataye (Courtier) ganando el Latinoamericano. Al giro del codo, Seiquevouteamar (Verrazano) intentó la escapada, Vundu (Suggestive Boy) comenzó a ceder y Obataye (Courtier) pasó con economía de acción a segunda línea al pisar la recta, abriéndose luego a carriles centrales en búsqueda de mejor tracción para el remate. A 150 metros del disco, Obataye (Courtier) alcanzó y superó al puntero con decisión. Desde el fondo progresó Medjool (Constitution) para capturar el segundo puesto en los metros finales, y se produjo empate por el tercero entre Seiquevouteamar (Verrazano) y My Way (Mendelssohn). El favorito Vundu (Suggestive Boy) no encontró respuesta tras su tentativa en la curva y terminó 11º, lejos, pero quedando con salud y pronto para ahora apuntar al Pellegrini 2025. La lectura táctica es clara: el ahorro de metros junto al riel, la transición a carriles algo más firmes en los 300 m finales y un cambio de ritmo sostenido fueron determinantes en el rendimiento del ganador. La victoria de Obataye (Courtier) se enmarca en una secuencia de alto nivel selectivo, ya que venía de ganar el Matías Machline (G1) sobre 2000 metros en la grama de Cidade Jardim, São Paulo, el 2 de agosto y en 2024 había conquistado el Grande Prêmio Brasil (G1). Con este Latinoamericano, su campaña asciende a 17 actuaciones: 9-2-2, con tres triunfos de G1 y seis victorias de grado. El caballo fue criado por Haras Palmerini, y además de sus éxitos en Gávea y Cidade Jardim ha sumado lauros de grupo en Tarumã, consolidando un perfil de eficacia entre 2000 y 2400 m en diferentes hipódromos y condiciones de piso. En términos económicos y de apuestas, el reporte de mutuos del World Pool reflejó la percepción del mercado: Obataye (Courtier) pagó $15.00 al ganador, $7.60 a placé y $4.80 a show; Medjool (Constitution) devolvió $13.60 y $9.40; para el show figuraron Seiquevouteamar (Verrazano) con $4.80 y My Way (Mendelssohn) con $5.60. La lectura de estos valores confirma que el ganador no fue el más respaldado en taquilla, mientras que el favorito Vundu (Suggestive Boy) quedó fuera de los tres primeros, alterando la estructura de pagos en la trifecta y superfecta. En el sport local del hipódromo de Gámez, Obataye pagó $5,30 a ganador, tres veces menos de lo que pagó en el World Pool. El orden de marcha en los tramos clave, con la punta de Seiquevouteamar (Verrazano), la presión de Vundu (Suggestive Boy), expectativa de My Way (Mendelssohn) y el avance interno de Obataye (Courtier), lo que se correlaciona con la respuesta diferencial al estado del piso. En césped mojado, con zonas internas inicialmente menos castigadas, la estrategia de Moreira de sostener a su conducido junto al riel y salir a carriles medios en el punto crítico maximizó la relación metros recorridos/velocidad efectiva, reduciendo exposición a tropiezos y evitando zonas de menor sustentación. Esta elección operativa explica el cambio de ritmo eficaz en los 300 finales y el margen observado en la sentencia. Luis Felipe Pelanda y su padre Paulo Pelanda con su ganador y João Moreira. La conducción de João Moreira fue un factor de alto impacto, Obataye tuvo una salida limpia, Moreira lo posicionó sin pelear, control del pulso del lote, medición del estado de la cancha y timing de ataque al producir la salida del riel a sectores menos saturados por el agua. La declaración posterior del jinete: “Nada podría ser más especial para mí que ganar esta carrera frente a las tribunas de Gávea, para la gente de Río de Janeiro”, es coherente con el contexto emotivo de una victoria local, en una prueba histórica del hemisferio sur, y con el dato objetivo de que era uno de los pocos grandes premios que aún no figuraban en su palmarés internacional. Desde la perspectiva del entrenamiento, Antonio Oldoni ratifica con este resultado una línea de trabajo enfocada en el manejo de fondo, adaptación a diferentes canchas y lecturas tácticas específicas según cada hipódromo. Obataye (Courtier) demuestra consistencia en Gávea y Cidade Jardim en distancias clásicas, con ejecuciones que combinan ritmo de crucero y remate sostenido. La gestión de campaña, con objetivos de máxima en el calendario brasileño, se ve refrendada por la secuencia G1 lograda en el último ciclo competitivo. En el plano genético, Obataye (Courtier) ofrece varios puntos de interés. Es uno de los cuatro ganadores G1 producidos por Courtier (Pioneerof the Nile), en Soothing Touch (Touch Gold), líder semental debutante en Brasil, con siete generaciones en edad de correr y un conjunto de 19 ganadores selectivos, aproximadamente 7% de sus corredores, incluyendo 10 ganadores de grado. Por línea materna, Surfi’N USA (Crimson Tide (Ire)) aporta un anclaje de alta eficiencia. Pues pertenece a la familia {1-x} de La Troienne (Teddy). En el pedigrí del ganador destaca la duplicación de Unbridled en 4x4 (vía Empire Maker en la rama paterna de Courtier (Pioneerof the Nile) y Unbridled’s Song por el lado materno) y la duplicación de Mr. Prospector en 5x5, con terceras madres hijas del propio Mr. Prospector, Coup de Génie por el lado paterno, perteneciente a la prolífica familia {2-d} y Hidden Garden por el lado materno. Estos ejes de cruce equivalentes e inversos entre Northern Dancer y Mr. Prospector/Fappiano se traducen funcionalmente en equilibrio entre velocidad y fondo, morfología apta para distancias clásicas y capacidad de tracción en superficies blandas, rasgos que Obataye (Courtier) exhibe consistentemente. Courtier (Pioneerof the Nile) fue criado en Kentucky por Juddmonte Farms, una de las cabañas más prestigiosas del mundo, y pertenece a una de las familias maternas más influyentes de la historia del Thoroughbred, la familia {2-d}. Esta línea desciende directamente de Almahmoud (Mahmoud), la yegua que dio origen a una dinastía que incluye a Natalma (Native Dancer), madre de Northern Dancer (Nearctic), lo que sitúa a Courtier dentro del linaje más trascendental del siglo XX. Además, su tercera madre, Coup de Génie, fue una yegua excepcional, ganadora de G1 y hermana entera de Machiavellian (Mr. Prospector), otro de los pilares genéticos modernos. Es decir, Courtier está respaldado por una exitosísima familia materna, un factor determinante en la raza pura de carreras, donde la consistencia de las líneas femeninas es clave para la transmisión de calidad. Hijo de Pioneer of the Nile, padre del recordado American Pharoah, y de Soothing Touch (Touch Gold), Courtier combina potencia norteamericana con una estructura genética clásica y equilibrada. Pese a su origen de élite, su llegada a Brasil no generó inicialmente grandes expectativas, y durante sus primeros años en la reproducción no fue considerado un padrillo de alto rango por los criadores locales. Sin embargo, los resultados demostraron lo contrario: Courtier ha producido una serie de ejemplares destacados, desde velocistas hasta fondistas de proyección internacional. Entre ellos se encuentran Dashing Court, caballo precoz ganador del Turfe Gaúcho y de G1 sobre 1500 y 1600 metros en Cidade Jardim; Fast Jet Court, campeona entre las yeguas de su generación con triunfos en los João Cecilio Ferraz (G1) y Barão de Piracicaba (G1); Ethereum, quinta en el Gran Premio Latinoamericano y designada “Caballo del Año” 2024/2025; y el propio Obataye (Courtier), ganador del Gran Premio Brasil (G1) y del Gran Premio Latinoamericano (G1). A ellos se suma la velocista Rihanna do Iguassú, también bajo la misma divisa, consolidando a Courtier como un semental versátil y de producción consistente. En conjunto, su descendencia ha demostrado que, aunque subvalorado en sus comienzos, Courtier (Pioneerof the Nile) se ha convertido en uno de los pilares de la cría brasileña moderna, capaz de transmitir clase, fondo y equilibrio físico, respaldado por una herencia genética que remonta a las raíces mismas de la excelencia del Thoroughbred. A nivel país, supone la 12ª conquista de Brasil en el Latinoamericano, reforzando su condición de nación más ganadora del certamen. A nivel del caballo como individuo, Obataye sella su tercer G1 tras el GP Brasil (G1) y el GP Matías Machline (G1), consolidándolo como referencia en el circuito local sobre césped entre 2000–2400 m. A nivel de conexiones, suma una victoria de alto perfil para Haras Rio Iguassu y confirma el aporte de Haras Palmerini como criador en la cúspide del calendario sudamericano. El contexto internacional del Latinoamericano permanece vigente: desde 2016 los ganadores reciben invitaciones para Ascot (Reino Unido), con posibilidad de aspirar a una G1 compatible o al Hardwicke Stakes (G2) en el marco de Royal Ascot, sujeto a planificación, ratings y logística. En el itinerario regional, la sede prevista para 2026 es Monterrico (Perú), lo que mantiene la rotación del evento en grandes sedes sudamericanas. En el plano operativo, la recuperación de Obataye (Courtier) tras un esfuerzo severo en pista pesada y la eventual programación de próximos objetivos, incluida la opción de campañas internacionales, son las variables que su equipo deberá ponderar a corto y medio plazo. El próximo gran compromiso del calendario sudamericano será el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), programado para el sábado 13 de diciembre de 2025 en el Hipódromo de San Isidro, Argentina. La prueba, máxima cita del turf regional y una de las más antiguas del continente, volverá a reunir a los mejores exponentes de cada país en los 2400 metros de la pista de grama, con una bolsa de premios significativa y un nivel competitivo de primer orden internacional. Próximo destino: Carlos Pellegrini, San Isidro, Buenos Aires, Argentina Entre los nombres confirmados o en vías de hacerlo se destacan el propio Obataye (Courtier), y Medjool (Constitution), su escolta, cuyos propietarios ya manifestaron su intención de viajar desde Brasil y Chile, respectivamente, para participar en la gran jornada internacional que ofrece el Hipódromo de San Isidro. En Argentina, ambos serán recibidos por Vundu (Suggestive Boy), representante local que buscará redimirse tras su actuación discreta en Río de Janeiro, reapareciendo en su terreno y distancia preferida. Desde Perú, el Stud Jet Set prepara una delegación múltiple, con la intención de participar no solo en el Pellegrini sino también en las otras pruebas de Grupo 1 que integran la tradicional Jornada Internacional de San Isidro. Uruguay tendrá como carta principal a Master Of Puppets (Put It Back), que antes deberá superar su compromiso en el Carlos Pellegrini (L) local, sobre la grama montevideana, para confirmar su participación al máximo evento argentino. La organización del Jockey Club Argentino espera una edición de alto nivel técnico y amplia representación continental, con la presencia de figuras internacionales, entre ellas el destacado jinete João Moreira, quien será una de las atracciones de la jornada. Con este marco, el Carlos Pellegrini 2025 se perfila como una edición de profundo interés deportivo, reafirmando su condición de Gran Premio de América del Sur y punto culminante de la temporada hípica del hemisferio. La crónica estadística del día se completa con el orden de llegada y con el comportamiento de algunos actores relevantes. Medjool (Constitution) acreditó su atropellada en condiciones adversas para alcanzar el segundo puesto; Seiquevouteamar (Verrazano), puntero valiente en tren fuerte y con pista pesada, logró sostener un tercer lugar en empate con My Way (Mendelssohn); Ethereum (Courtier) cerró el marcador con avance sin riesgo para los primeros. Vundu (Suggestive Boy), quien era el amplio favorito, confirmó que su esfuerzo en la curva le pasaron factura en la recta final. En síntesis, el 41º Gran Premio Latinoamericano se define por tres vectores verificables: la precisa gestión táctica, donde se ahorran de metros, elección de carriles y timing de ataque, por parte del binomio Obataye/Moreira, la aptitud genética y morfofuncional del ganador para distancias clásicas y césped blando, coherente con su inbreeding y con la producción de Courtier (Pioneerof the Nile); y c) reafirmación del predominio brasileño en la estadística histórica de la prueba. El conjunto de indicadores de tiempo, márgenes, distribución de apuestas, secuencia selectiva del ganador y composición del lote, sitúan el rendimiento de Obataye (Courtier) en la banda superior de la categoría y justifican su consideración como referente vigente en el circuito de fondo sobre césped del subcontinente.
- Daryz gana el octavo Arc de Triomphe para The Aga Khan Studs
El Prix de l’Arc de Triomphe –el Arc en la jerga hípica– es el clímax de la temporada europea de carreras. Desde 1920, cuando fue instaurada en Longchamp en homenaje a los soldados franceses que participaron en la Primera Guerra Mundial, esta prueba de 2400 metros se celebra cada primer domingo de octubre en el césped parisino. Su prestigio es tal que muchos criadores lo consideran la “carrera de campeones”, donde una victoria en ella incrementa exponencialmente el valor de un semental o de una yegua destinada a la cría. Numerosos cracks han quedado en la historia por alzarse con el Arco, Sea Bird, Alleged, Dancing Brave, Zarkava o Enable . El 2025 Arc presentaba una expectativa añadida: no solo era la edición 104, sino que llegaba tras el reciente fallecimiento del Aga Khan IV, y su divisa verde con rojo aspiraba a un octavo triunfo histórico. Además, el hipódromo de Longchamp lució repleto pese a un día de clima inestable. La mañana amaneció con humedad y lluvias intermitentes; durante las carreras de apoyo el sol se filtraba entre nubes bajas, pero periódicamente caían chubascos que hacían que la pista se catalogara como “soft”, blanda. Un artículo especializado advertía que la pista estaba blanda y que se esperaba más lluvia el viernes y sábado, aunque existía la posibilidad de que el domingo se secara. Esta mezcla de sol y lluvia dio lugar a una tarde complicada para jockeys y caballos, con un césped pesado pero no extremo. Fue por esto que los caballos remataron en mitad de pista. Daryz (Sea The Stars) y Minnie Hauk (Frankel) en la definición del Arco. La edición 2025 reunió un lote de 18 corredores, encabezado por la invicta Minnie Hauk (Frankel), que venía de barrer las 1000 Guineas, el Oaks y el Irish Oaks, mientras que los representantes japoneses Byzantine Dream y Croix du Nord llegaban como otros favoritos. Los pronósticos se cumplieron en parte, la potra de Coolmore tomó una posición de seguimiento detrás de los punteros Hotazhell (Too Darn Hot) y Croix du Nord (Kitasan Black). A mitad de carrera, Minnie Hauk aceleró y se hizo con la delantera entrando en la recta final. Parecía que imitaría el logro de Enable al dominar a los machos siendo tresañera. Sin embargo, a su grupa se mantuvo siempre Daryz (Sea The Stars). El potro francés, tercero en las apuestas (12/1), viajó cerca del ritmo sin sobresaltos y esperó pacientemente a que Minnie Hauk mostrara sus cartas. En los últimos 200 metros, su jockey Mickaël Barzalona lo sacó al exterior y le pidió cambio de ritmo. Daryz respondió con una poderosa zancada, alcanzó a la favorita en los últimos cincuenta metros y la superó por tan solo una cabeza, con tiempo oficial de 2’29’’17. Detrás, Sosie (Siyouni) concluyó tercero a más de cinco cuerpos, mientras que los representantes japoneses no pudieron rematar, Byzantine Dream fue quinto, y Croix du Nord se desfondó hasta la décimo cuarta posición. El resultado confirmó la grandeza de una carrera donde las tácticas y la capacidad de acelerar en terreno pesado son decisivas. El hombre detrás de la divisa verde y roja, Karim al‑Husaynī, el Aga Khan IV, fallecido el 4 de febrero de 2025 a los 88 años, fue líder espiritual de los musulmanes ismaelitas y uno de los criadores más influyentes del siglo XX y XXI. Tras suceder a su abuelo como Imam en 1957, se planteó seriamente abandonar la tradición familiar de las carreras, pero tras ganar el campeonato de propietarios francés en su primera temporada se “enganchó” al turf. Su filosofía para la cría mezclaba pasión y ciencia. En una entrevista recordada, comparó la crianza de purasangres con “un juego de ajedrez contra la naturaleza”: cada elección de padrillo y yegua implica una serie de movimientos que se verán reflejados años después en la pista. También advertía a los neófitos que el aprendizaje es largo y que cada criador debe fijar sus propios criterios, basados tanto en la genética como en la economía. A lo largo de seis décadas, el Aga Khan tejió una red de haras entre Irlanda y Francia con unas 200 yeguas madres. No dudó en reforzar su stock comprando los planteles de criadores míticos: adquirió las yeguas de François Dupré en 1977 y las de Marcel Boussac en 1978, entre ellas Darazina, antecesora de la familia que daría a Darykana (Selkirk) y luego a Daryz. Su programa produjo ganadores de clásicos como Shergar, Sinndar, Dalakhani, Zarkava y, más recientemente, la potranca Ezeliya (Oaks 2024). Con la victoria de Daryz, las sedas verde con rojo alcanzaron su octavo Arc de Triomphe. La lista comienza con Migoli en 1948 y Saint Crespin III en 1959 (bajo el Aga Khan III y su hijo Prince Aly Khan), sigue con Akiyda (1982), Sinndar (2000), Dalakhani (2003), Zarkava (2008) y ahora Daryz, sumando un nuevo trofeo tras el de 2025. Esta victoria posee una carga simbólica, es la primera obtenida tras la muerte del Aga Khan IV y atestigua la continuidad de su visión. Además, rompe el empate que la familia mantenía con Juddmonte (Khalid Abdullah) con siete Arcs, colocando a los Aga Khan al tope del palmarés histórico. Daryz (Sea The Stars) pertenece a una dinastía “de Arco”. Su abuelo materno es Cape Cross (Green Desert), pero lo relevante es que Sea The Stars es hijo de la campeona Urban Sea (Miswaki), ganadora del Arc de 1993, y a su vez engendró a Daryz. Estas tres generaciones consecutivas –Urban Sea, Sea The Stars y Daryz– han conquistado el Arc de Triomphe. Sea The Stars, caballo del año en Europa 2009, es líder semental con más de 140 ganadores de stakes y su progenie incluye cracks como Stradivarius y Baaeed. Sin embargo, hasta ahora no había engendrado un ganador del Arc, Daryz es su primer exponente en lograrlo. El éxito de Daryz también está anclado en su línea materna. Su madre Daryakana (Selkirk) fue una yegua excepcional: invicta a los tres años, ganó el Prix de Royallieu (G2) y luego, enfrentándose a machos mayores, consiguió el Hong Kong Vase (G1) de 2009, rematando desde el fondo para derrotar por media cabeza a Spanish Moon. El catálogo de equineline indica que terminó su campaña con 5 victorias en 8 actuaciones y ganancias de U$S 1.372.923. Retirada a la cría, ha producido siete ganadores, entre ellos Dariyan (Shamardal), héroe del Prix Ganay (G1), Devamani (Dubawi) (ganador del Knickerbocker Stakes G2 en EE.UU.) y ahora Daryz. La segunda madre, Daryaba (Night Shift), también fue una campeona: ganó las Prix de Diane (G1) y Prix de Vermeille (G1) en 1999, dos pruebas clásicas del calendario francés . Daryaba produjo otros ganadores de grupo como Darmasar y Daraybi. Esta rama familiar, registrada como familia 1‑e, fue incorporada al Aga Khan Studs cuando el criador adquirió las yeguas de Boussac, incluyendo a Darazina. A través de ella, el Aga Khan ha criado caballos como Darshaan (sire de Dalakhani) y Dariyan, evidenciando la productividad del clan. En suma, el pedigree de Daryz combina la resistencia y clase de Sea The Stars, la potencia rematadora de Daryakana y la genética clásica de Daryaba. Este cruce refleja la estrategia del Aga Khan de mezclar líneas masculinas consolidadas con familias maternas de alto rendimiento. La irlandesa Minnie Hauk (Frankel), entrenada por Aidan O’Brien para Coolmore y Juddmonte, llegaba al Arc invicta tras ganar el Epsom Oaks, Irish Oaks y Yorkshire Oaks, imitando la campaña de la legendaria Enable. En Longchamp tomó la punta en la recta y sólo sucumbió ante el remate de Daryz, conservando la segunda plaza . Su trayectoria, con cinco victorias en seis salidas, la sitúa como la mejor hembra de tres años de Europa. Minnie Hauk es hija de Frankel (Galileo), el invicto campeón que se ha convertido en uno de los sementales líderes en Francia e Irlanda . Su madre es Multilingual (Dansili), yegua sin victorias pero hermana entera de Remote (Dansili) y hermana materna de Kingman (Invincible Spirit) . Multilingual ha dado cinco corredores, entre ellos Minnie Hauk y Tilsit (First Defence), ganador del Summer Mile Stakes (G2). La segunda madre, Zenda (Zamindar), aporta aún más lustre: ganó la Poule d’Essai des Pouliches (G1) en 2002 y fue segunda en el Queen Elizabeth II Challenge Cup (G1) de Keeneland . Zenda es medio hermana del campeón sprinter Oasis Dream y madre del sensacional Kingman, miler invicto que conquistó el Irish 2,000 Guineas y la Sussex Stakes. Este pedigree pertenece a la familia 16 del stud Juddmonte. La raíz de la familia se remonta a la yegua Bahamian (Mill Reef), una modesta ganadora del Oaks Trial de Lingfield que fue adquirida por Prince Khalid Abdullah por 310.000 guineas en 1986. Bahamian es hija de Mill Reef y Sorbus (Busted); en la yeguada produjo, entre otros, al múltiple ganador de Grupo 1 Beat Hollow (Sadler’s Wells). De esta línea descienden Zenda y, por extensión, Minnie Hauk, lo que muestra el acierto de Juddmonte en incorporar una yegua aparentemente modesta pero de enorme potencial. Así, Minnie Hauk concentra los genes de tres pilares de Juddmonte: Frankel, Dansili y Zamindar, con refuerzo de la familia de Bahamian. No es extraño que su cierre sea tan extraordinario en carreras largas y que haya dominado a sus congéneres antes de desafiar a los machos en el Arc. La victoria de Daryz le otorga al potrillo un billete directo para la Breeders’ Cup Turf (G1) en Del Mar, ya que el Arc forma parte de la serie Win and You’re In, y el caballo obtuvo un pase automático para el Breeders’ Cup del 1 de noviembre. Su entrenador Francis Graffard valorará si mantiene al potro en entrenamiento a los cuatro años. De continuar, podría intentar el doblete Arc–Turf que tanto se resiste a los europeos debido al viaje y poco tiempo de descanso entre carrera y carrera. Daryz (Sea The Stars) y Mickael Barzalona en el disco de Longchamp. Por su parte, Minnie Hauk no perdió prestigio, ya que su campaña previa la mantiene como la mejor potranca de la generación. Es probable que continúe en pista a los cuatro años, buscando su revancha en el Arc 2026 y en otras grandes carreras de la temporada. Los representantes japoneses seguirán persiguiendo el sueño de ganar el Arc, una prueba que se resiste pese a la inversión y al talento de sus corredores. El Arc de Triomphe 2025 se recordará como una carrera de emociones y símbolos. El clima voluble de París y el estado blando de la pista añadieron complejidad táctica . La estrategia paciente de Mickaël Barzalona permitió a Daryz (Sea The Stars) remontar a la favorita Minnie Hauk (Frankel) y adjudicarse la carrera por apenas una cabeza . La victoria rindió homenaje al recientemente fallecido Aga Khan IV, consolidó el récord de su divisa con ocho Arcs y confirmó la excelencia de su filosofía de cría. Desde un punto de vista genético, Daryz es resultado de una planificación meticulosa: combina la resistencia paterna de Sea The Stars, la clase de Daryakana (Selkirk) y la solidez de Daryaba (Night Shift), miembros de la prolífica familia 1‑e . Su triunfo demuestra que las grandes familias matriarcales pueden transmitirse a través de generaciones para coronarse en la máxima escena. Minnie Hauk, aunque derrotada, ratificó la calidad de la familia Juddmonte, su linaje de Frankel, Multilingual (Dansili) y Zenda (Zamindar), descendiente de Bahamian (Mill Reef), ejemplifica la consistencia genética que busca Prince Khalid Abdullah. La edición 2025 del Arc consagró a un nuevo campeón y ofreció una lección de cría, estrategia y legado. El triunfo de Daryz remarca que en el turf los resultados son el fruto de décadas de selección, inversión y pasión, y que incluso bajo un cielo de lluvia y sol, el deporte de los reyes sigue produciendo historias dignas de ser contadas.
- Cavalieri ganó el Zenyatta Stakes y se presenta como invicta a la Breeders’ Cup Distaff
El Zenyatta Stakes (G2) disputado en Santa Anita Park a finales de septiembre de 2025 fue un ensayo exigente para la división de yeguas maduras en Estados Unidos. Allí la potranca de cuatro años Cavalieri (Nyquist), entrenada por Bob Baffert y propiedad de Speedway Stables, volvió a la competición después de medio año de descanso y, pese a un tropiezo en la salida, ratificó su estatus de invicta al sumar su quinta victoria consecutiva. Además de la bolsa de U$S 200.000, el Zenyatta es parte de la serie Breeders’ Cup Challenge, lo que asegura a la vencedora una gatera en la Breeders’ Cup Distaff (G1) en Del Mar, San Diego, California. La edición 2025 del Zenyatta Stakes se disputó sobre 1 1/16 millas (1700 metros) en la pista de arena de Santa Anita. Tras una larga ausencia, no corría desde el Beholder Mile (G1) en marzo, Cavalieri (Nyquist) partió nerviosa y se dejó varios cuerpos en la salida. Su jinete, Juan Hernández, colocó a la yegua en una posición de seguimiento detrás de su compañera de cuadra Richi (Practical Joke) y del resto del lote, compuesto también por la campeona defensora Sugar Fish (Accelerate) y la peruana La Kika (Badge of Silver). Cavalieri (Nyquist) cruzando el disco del Zenyatta Stakes (G2) de orejas paradas. A mitad de recorrido, el ritmo era controlado por Richi (Practical Joke), la yegua chilena que se había convertido en una figura en California tras ganar el Gran Premio Tanteo de Potrancas (G1) y Alberto Solari (G1) en su país y convertirse en múltiple ganadora clásica en Estados Unidos. Cavalieri (Nyquist) se acomodó por fuera y comenzó a avanzar gradualmente, mostrando la larga aceleración que la caracteriza. En la recta final, la discípula de Baffert se emparejó con Richi (Practical Joke), la dominó con facilidad y se despegó por 1 ¼ cuerpos, deteniendo el cronómetro en 1:42.64. Tras la meta, el cronista oficial señalaba que la pupila de Baffert mejoró su campaña a 5 triunfos en cinco salidas y obtuvo un cupo automático para la Breeders’ Cup Distaff. Las declaraciones poscarrera confirmaron el dominio de la invicta. Juan Hernández destacó que la yegua “estaba nerviosa pero se asentó en los primeros metros y demostró su clase”. Bob Baffert destacó que, tras el largo descanso, buscaba darle un trabajo serio antes de la Breeders’ Cup y que el Zenyatta la había puesto en forma. Richi (Practical Joke), que fue dirigida por Flavien Prat, finalizó segunda mostrando valentía pero sin poder contener la potencia final de la invicta. La defensora del título Sugar Fish (Accelerate) no respondió como esperaba y quedó cuarta, mientras que La Kika (Badge of Silver) nunca entró en ritmo y cruzó última. Richi (Practical Joke) merece un capítulo especial por su historial y por lo que representó para el turf chileno. Nieta del notable miler Practical Joke (Into Mischief), esta yegua fue campeona de su generación en Chile al imponerse en el Gran Premio Tanteo de Potrancas y en otras pruebas selectivas . Tras emigrar a Estados Unidos, se adaptó rápido al entrenamiento de Michael McCarthy y ganó carreras de grado en California, incluyendo el G2 Santa Maria Stakes. Su segundo lugar en el Zenyatta, luego de liderar buena parte del recorrido, confirma su clase y augura un papel protagonista en futuras pruebas de distancias intermedias. Sin embargo, frente a Cavalieri (Nyquist) la chilena se encontró con una rival invulnerable que la superó en potencia y fondo. La Kika (Badge of Silver) hizo su debut en el medio norteamericano, una yegua que en Sudamérica arrasó en varios Grupo 1 y el Pamplona en Junio, donde ganó su clasificación a la Breeders’ Cup Filly & Mare Turf. En la cuadra de Doug O’Neill, La Kika trabajó desde el primer día, sin tanto tiempo destinado a la adaptación, lo que pudo haber influido en el deslucido desempeño de la peruana. Retrasada en la partida y sin posibilidad de remontar, terminó alejada. Video del Zenyatta Stakes (G2) en Santa Anita Park. El Zenyatta Stakes más que una carrera de grado es una forma de inclusión en la serie Breeders’ Cup Challenge lo convierte en un boleto directo para la Breeders’ Cup Distaff, una de las pruebas más prestigiosas para las yeguas areneras en Estados Unidos. Ganar el Zenyatta Stakes no solo proporciona un premio económico importante sino que garantiza la inscripción y los gastos pagados para competir por la bolsa de US$2 millones en noviembre. Esta carrera era llamada Lady’s Secret hasta el 2012, que fue renombrado a Zenyatta, en homenaje a la yegua que ganó la carrera 3 temporadas consecutivas. En 1993, año que se estrenó el clásico, 2002, 2009 y 2013 las ganadoras de esta carrera en Santa Anita Park ganaron en noviembre, 5 o 6 semanas después, la Breeders’ Cup Distaff (G1). Ellas fueron Hollywood Wildcat (Kris S.), Azeri (Jade Hunter), Zenyatta (Street Cry) and Beholder (Henny Hughes). Este 2025, el Zenyatta sirvió también como prueba de fuego para yeguas de diferentes regiones, la campeona estadounidense Cavalieri (Nyquist), la chilena Richi (Practical Joke), la peruana La Kika (Badge of Silver) y la veterana Sugar Fish (Accelerate). La actuación dominante de Cavalieri (Nyquist) revalorizó su figura, que no corría desde el 8 de marzo de esta temporada, más de medio año de inactividad. El resultado del Zenyatta fue una afirmación de la influencia de Nyquist (Uncle Mo) como padrillo y de la familia materna de Stiffed (Stephen Got Even). Los participantes sudamericanos también generaron interés con la buena actuación de Richi (Practical Joke), que confirma la capacidad de las yeguas criadas en Chile para competir en Estados Unidos, mientras que la derrota de La Kika (Badge of Silver) deja interrogantes sobre su adaptación y sobre la validez del Breeders’ Cup “Win and You’re In” obtenido en el Clásico Pamplona, en el Hipódromo de Monterrico, Perú. Con cinco triunfos en cinco salidas, incluyendo La Cañada Stakes (G3), Beholder Mile (G1) y ahora el Zenyatta, Cavalieri (Nyquist) se perfila como una de las estrellas de la temporada. Su dueño, Speedway Stables, la adquirió por U$S 900.000 en la subasta OBS April de 2023, una cifra que parece hoy una ganga dada la calidad de la yegua, aunque al día de hoy sus ganancias son de U$S 438.000. La potranca no ha conocido la derrota, ha mostrado versatilidad táctica, donde puede correr en punta o venir de atrás, y posee un remate poderoso que la distingue y la lleva al triunfo. Rumbo a la Breeders’ Cup Distaff, Cavalieri (Nyquist) tendrá que enfrentarse a las mejores yeguas del país, incluidas la campeona Idiomatic (Curlin), la laureada Nest (Curlin) y las emergentes Nitrogen (Medaglia D’oro) y Clicquot (Quality Road). Su mayor ventaja es que llegará invicta, algo inusual en la Distaff; de hecho, pocas yeguas han arribado con récord perfecto a la prueba y ninguna lo logró en los últimos años. La incógnita será su capacidad para trasladar su dominio a Del Mar, una pista distinta y con rivales de mayor nivel. No obstante, la autoridad demostrada en el Zenyatta y la confianza de su equipo técnico sugieren que Cavalieri (Nyquist) podría emular a Zenyatta (Street Cry), la campeona que da nombre a la carrera, y conquistar la Distaff en Del Mar sin haber conocido la derrota. Nyquist (Uncle Mo), nacido en 2013, fue un caballo excepcional en las pistas, invicto a los dos años y Campeón Dosañero en 2015. Ganó la Breeders’ Cup Juvenile (G1), el Del Mar Futurity (G1) y el FrontRunner Stakes (G1) a los dos años; a los tres, venció en el Kentucky Derby (G1) y en el Florida Derby (G1). Su campaña de 11 presentaciones y 8 triunfos lo convirtió en uno de los hijos más destacados de Uncle Mo (Indian Charlie), un semental de velocidad y precocidad. Como reproductor, Nyquist (Uncle Mo) ingresó al haras de Darley en 2017 y rápidamente produjo ganadores de grado, el valor de su servicio se elevó en 2025 a U$S 175.000, reflejo de su demanda. Nyquist (Uncle Mo) posando para fotógrafos en Jonabell, Darley, Lexington, Kentucky. Desde el punto de vista genético, Nyquist (Uncle Mo) aporta una mezcla de velocidad y resistencia. Su pedigrí combina líneas de Indian Charlie e In Excess por parte paterna, y descendencia de Forestry (Storm Cat) y Seeking the Gold (Mr. Prospector) por la rama materna. En la base del pedigree aparece una duplicación 5x5 en Northern Dancer, uno de los jefes de raza más influyentes del siglo XX. Esta combinación ha producido caballos versátiles capaces de destacar en distancias medias y largas. La madre de Cavalieri (Nyquist) es Stiffed (Stephen Got Even), una yegua zaina nacida en 2011. Durante su campaña en pistas disputó 19 carreras donde consiguió 5 victorias, 2 segundos y 3 terceros, incluyendo dos triunfos de black type y varias colocaciones en pruebas de grado . Sus ganancias alcanzaron los U$S 256.559. Stiffed (Stephen Got Even) es hija de Stephen Got Even (A.P. Indy), ganador del Donn Handicap (G1), y de High Noon Nellie (Silver Deputy), lo que significa que su línea materno aporta stamina y capacidad de fondista. Como reproductora, Stiffed (Stephen Got Even) ha producido otras potrancas. La joya de la corona es Cavalieri (Nyquist), que con 5 victorias en igual número de actuaciones se ha convertido en la estrella de la familia. La combinación de Nyquist (Uncle Mo) con Stiffed (Stephen Got Even) parece especialmente efectiva porque fusiona la velocidad heredada de Uncle Mo (Indian Charlie) con la resistencia y el temperamento de Stephen Got Even (A.P. Indy). El hecho de que Stiffed (Stephen Got Even) fuera ganadora listada y segunda en Grado 3 sugiere que transmitió no solo talento sino una mente competitiva, cualidades visibles en la determinación de Cavalieri (Nyquist). Analizando el pedigree en términos de inbreeding, Cavalieri (Nyquist) presenta duplicación de Cox Ridge (Best Turn), a través de Stephen Got Even y de la línea materna de Nyquist, inbreeding poco común en la cría moderna, pero repetición asociada a un aporte de stamina, resistencia. También existe influencia de Mr. Prospector vía Seeking the Gold y Silver Deputy. La rama materna, con A.P. Indy y Silver Deputy, añade fondo y mentalidad combativa. Para los criadores de Coolmore o Darley, el éxito de Cavalieri (Nyquist) refuerza la teoría de combinar líneas de Uncle Mo (Indian Charlie) con madres hijas o descendientes por línea paterna de A.P. Indy, buscando un equilibrio entre velocidad y resistencia. Además, la consistencia de Cavalieri (Nyquist) en distancias entre 1600 a 1800 sugiere que la fórmula es ideal para producir corredoras completas. Su genética la convertirá en un prospecto muy cotizado como yegua madre tras su retiro, probablemente cruzada con sementales que complementen su fondo nítido. El triunfo de Cavalieri (Nyquist) en el Zenyatta Stakes (G2) no solo extendió su invicto a cinco actuaciones, sino que también la posicionó como una de las principales candidatas a la Breeders’ Cup Distaff. La carrera mostró su capacidad para superar adversidades, donde hubo una mala partida y larga inactividad de por medio, y su superioridad frente a rivales de calibre como Richi (Practical Joke) y la defensora Sugar Fish (Accelerate), que había ganado esta misma carrera el año pasado. Los aficionados sudamericanos pudieron evaluar el potencial de Richi (Practical Joke), que corrió con valentía, y se llevaron un sabor amargo con el debut estadounidense de La Kika (Badge of Silver). Desde un punto de vista genético, Cavalieri (Nyquist) es el producto de una cruz inteligente ,donde esta combinación de velocidad, precocidad y resistencia se ha manifestado en una atleta completa, capaz de dominar ampliamente en su división. Su paso por el Zenyatta reafirma la jerarquía de las líneas de Uncle Mo (Indian Charlie) y A.P. Indy en la cría moderna. A la espera de la Breeders’ Cup Distaff, los ojos del mundo hípico seguirán de cerca la campaña de Cavalieri (Nyquist). Si logra mantener su invicto, podría inscribir su nombre junto a leyendas como Zenyatta (Street Cry), convirtiéndose en un ícono de la cría mundial y en un testimonio del valor de combinar líneas de velocidad y fondo en el pedigree de un caballo sangrepura.
- Wootton Bassett nos dejó esta mañana
El mundo amaneció con una desgarradora noticia para el elevage mundial, la muerte de Wootton Bassett (Ifraaj), padrillo insignia de Coolmore. Con apenas 17 años, el hijo de Ifraaj (Zafonic) dejó de existir el 23 de septiembre, mientras cumplía servicio en Coolmore Australia. Según el comunicado oficial, durante un día de rutina sufrió un episodio de atragantamiento (choke) que desembocó en una neumonía aguda, que a pesar de la atención de un equipo veterinario dirigido por el doctor Nathan Slovis, no pudo ser salvado. La muerte de este semental, líder de las estadísticas europeas de padrillos con cerca de £7,6 millones en premios y 23 ganadores clásicos, no solo interrumpe una historia de superación, sino que priva a Coolmore de una carta maestra para cruzar sus mejores yeguas. Wootton Bassett nació el 4 de febrero de 2008 en Inglaterra. Fue criado por Laundry Cottage Stud Farm a partir de la yegua Balladonia (Primo Dominie), que había ganado una carrera y había sido placé en varias carreras listadas. Balladonia descendía de la estadounidense Susquehanna Days (Chief’s Crown) , una rama que se remontaba a la influyente Gliding By. El padre de Wootton Bassett es Ifraaj (Zafonic), sprinter del equipo de Darley que ganó el Lennox y Park Stakes, ambos de G2 sobre 1400m-7f. Este cruzamiento unía la línea paterna de Mr. Prospector (a través de Gone West) con sangres de Nureyev y Tom Rolfe, dando como resultado un potro libre de líneas de Sadler’s Wells y Danehill, genética que portan la inmensa mayoría de madres de Coolmore. Wootton Bassett (Ifraaj) en Coolmore Irlanda. La línea materna de Wootton Bassett es la de la matrona norteamericana Key Bridge (Princequillo). De ella no sólo desciende el recientemente desaparecido padrillo, sino también; Papineau (Singspiel) ganador de la Ascot Gold Cup de 2004, Silver Patriarch (Saddlers’ Hall) múltiple ganador de G1 y Key To Content (Forli). Esta línea materna también tuvo su impacto en sudamérica cuando llegó a Brasil mediante Key To The Edge (Sharpen Up), cuando en 1987 fue exportada de Estados Unidos por Haras Santa Ana do Rio Grande. De ella descienden los ganadores de Grupo 1; Janelle Monae (Agnes Gold) triple coronada en Río de Janeiro en 2021, Rizzolini (Roi Normand) ganador del Derby carioca en 2001, el campeón velocista en 1994 y 1995, Mensageiro Alado (Ghadeer), la campeona velocista de 1993 Clausen Export (Spend A Buck), Uncle Tom (First American). Además del G2W Huber (Acteon Man). Volviendo a Wootton Bassett, en septiembre de 2009 fue presentado en la Doncaster St. Leger Yearling Sale, donde el agente Bobby O’Ryan lo adquirió por £46,000, equivalentes a U$S 75,000, para el consorcio de Frank Brady & The Cosmic Cases. Fue enviado al entrenador Richard Fahey en Malton, Yorkshire. Bajo la dirección de Fahey y con el jockey Paul Hanagan, Wootton Bassett completó una campaña inmaculada como dosañero: debutó ganando un maiden en Ayr, Escocia, en junio de 2010 y repitió en un novice en Doncaster. Posteriormente triunfó en dos ricas carreras para productos de venta (Premier Yearling Stakes y Weatherbys Insurance £300 000) antes de dar el salto a la élite en Francia. El 3 de octubre de 2010 remató su campaña de potrillo invicto con una holgada victoria en la prueba de velocidad Prix Jean‑Luc Lagardère (G1) en Longchamp, Paris. Esa actuación le valió el título de campeón dosañero de Francia. La temporada de tres años fue más dura. El potro intentó competir contra los mejores milleros en la Poule d’Essai des Poulains (G1), el Prix du Jockey Club (G1) y otras pruebas de relieve en Francia, pero no pasó del cuarto puesto y acabó sin victorias en cuatro salidas. Sus propietarios decidieron retirarlo para la reproducción al final de la campaña de 2011. En 2012, con apenas 4 años, Wootton Bassett se incorporó a Haras d’Etreham en Normandía. En esta primera temporada, el valor de su servicio era de €6,000. Pese al entusiasmo de algunos criadores franceses, la respuesta inicial fue fría, ya que la primera temporada sólo atrajo 47 yeguas y la siguiente 29. Sin embargo, la calidad de su primer libro compensó la cantidad. Entre los 23 productos que corrieron de la primera camada apareció Almanzor (Wootton Bassett – Darkova), que sería campeón europeo de tres años en 2016 al ganar el Prix du Jockey Club, el Irish Champion Stakes y el Champion Stakes, todos de Grupo 1. De sus primeras cuatro camadas también surgieron los caballos de grupo Patascoy (Muhtathir), Wootton (American Post) y Audarya (Wootton Bassett – Green Bananas). Audarya ganó la Breeders’ Cup Filly & Mare Turf en tiempo récord y el Prix Jean Romanet en 2020. Otro hijo precoz fue Wooded (Anabaa), ganador del Prix de l’Abbaye en 2020 y posteriormente padrillo en Haras de Bouquetot. El éxito de estos primeros productos disparó la reputación de Wootton Bassett. Su tarifa subió a 6 a €20,000 en 2017 y luego a €40,000 en 2019, y ese año encabezó por primera vez las estadísticas francesas de padrillos. Criadores de toda Europa empezaron a percibir que el hijo de Ifraaj (Zafonic) mejoraba a sus yeguas, como remarcó Nicolas de Chambure, gerente de Etreham: “según él, los potros de Wootton Bassett son consistentes, mentalmente fuertes y trabajadores”. Con un pedigree libre de los saturados linajes de Sadler’s Wells y Danehill, constituía un outcross ideal para yeguas de esas líneas. El meteórico ascenso del padrillo no pasó desapercibido para John Magnier, Michael Tabor y Derrick Smith, socios de Coolmore. En agosto de 2020 la operación irlandesa anunció la compra de Wootton Bassett en una transacción valorada en varios millones de euros, dólares, libras o cualquier divisa, el monto era sorprendente. David O’Loughlin, director de ventas de Coolmore, explicó que el caballo era “un verdadero semental clásico” y destacó que su pedigree libre de los grandes influjos europeos ofrecía una oportunidad única para cruzarlo con las numerosas hijas de Galileo (Sadler’s Wells). La idea de los socios era consolidar una nueva línea de éxito complementaria a los hijos de Galileo (Sadler’s Wells), Montjeu (Sadler’s Wells) y Danehill (Danzig) que dominaban sus establos. Una vez en Coolmore Irlanda, Wootton Bassett debutó con una tarifa de €100,000 en 2021. La respuesta superó todas las expectativas: su primer libro irlandés registró 234 yeguas, muchas de ellas campeonas o madres de ganadores de G1. En 2022 su cuota subió a €150,000 y en 2024 se situó en €200,000, mientras que para la temporada de 2025 alcanzó los €300,000 y cubrió 206 yeguas, sin dudas se podría considerar que la gran inversión de Coolmore fue redituable. El padrillo también comenzó a viajar en “shuttle” a Coolmore Australia, donde su tarifa para la temporada de hemisferio sur se fijó en AU$385,000. Los resultados de este salto cualitativo no tardaron en aparecer. La primera camada concebida en Irlanda debutó en 2024 y barrió las carreras de dos años. Entre sus 10 ganadores de grupo, más que los registros previos de Danehill (Danzig) y Galileo (Sadler’s Wells) destacaron: Tennessee Stud (Wootton Bassett x Sadler’s Wells), ganador del Critérium de Saint‑Cloud (G1). Twain (Wootton Bassett x Montjeu), ganador del Critérium International (G1). Otros nombres como Albert Einstein (Wootton Bassett x War Front), la ascendente Beautify (Wootton Bassett x Dansili), Composing (Wootton Bassett x Australia), Constitution River (Wootton Bassett x Le Havree) y Zellie (Wootton Bassett x Nathaniel) ganaron pruebas de grupo y aportaron puntos a la estadística. Camille Pissarro, hijo de Wootton Bassett y Sauterne por Pivotal, ganador del Prix Jean‑Luc Lagardère (G1) y en 2025 del Prix du Jockey Club (G1) y Henri Matisse, también hijo de Wootton Bassett y Sparrow por Pivotal, vencedor del Breeders’ Cup Juvenile Turf (G1) y posteriormente de la Poule d’Essai des Poulains (G1) destacaron un nick poco usual. Wootton Bassett produjo a estos 2 ganadores de Grupo 1 con muy pocas madres hijas de Pivotal reproducidas, una llamativa efectividad. Ni que hablar que con las máquinas que descienden de Galileo (Sadler’s Wells) también ha hecho estragos. De este nick ya salieron: Al Riffa, Whirl, Expanded Serious Contender, Green Impact, Maranoa Charlie, Island Hoping, Prince Of India, entre otros. Esta generación 2023, recién dosañeros, ya han ganado de forma sorprendente y ambiciosa: Puerto Rico, Kansas, Italy y Dorset, todos poseedores del nick Wootton Bassett x Galileo. Wootton Bassett (Ifraaj) en Coolmore Irlanda. Estos resultados catapultaron a Wootton Bassett a lo más alto de la estadística europea, donde lideraba con un margen de más de €2 millones sobre el resto. Además, su registro global ascendía a 127 corredores de black‑type (15,7% de sus hijos corredores) y 50 ganadores de grupo, de los cuales 16 eran de G1. En 2025 la cifra de ganadores clásicos ascendía a 71, y permaneciendo 16 en el máximo nivel. Wootton Bassett también empezó a destacar como padre de padrillos. Su hijo Almanzor (Wootton Bassett) se incorporó a Haras d’Etreham y ya ha producido a la campeona del Prix de Diane Gezora (Almanzor x Silver Hauk); Wooded (Wootton Bassett), en Haras de Bouquetot, es el padre de Woodshauna (Wooded), ganadora del Prix Jean Prat. En Europa también debutaron en la cría King Of Steel (Wootton Bassett) en Tally‑Ho Stud y River Tiber (Wootton Bassett) en Haras de la Huderie. Este abanico de sementales garantiza que la línea de Wootton Bassett siga viva en las próximas generaciones, dejando un fuerte legado, y sin dudas de que algún crack que se vea en las pistas terminará suplantando a su padre en la parrillera de Coolmore, Fethard, Tipperary, Irlanda. El pedigrí de Wootton Bassett es una mezcla interesante de velocidad y resistencia. Su padre, Ifraaj (Zafonic), desciende a su vez del campeón sprinter Zafonic (Gone West). La madre Balladonia (Primo Dominie) aporta influencia de Dominion (Derring‑Do) y la familia de Chief’s Crown (Danzig). Esta unión sitúa a Wootton Bassett en la línea masculina de Mr. Prospector y le da acceso a sangre de Nureyev y Ahonoora, pero carece de los saturados influjos de Sadler’s Wells, Danehill, Green Desert, Montjeu y Dubawi. David O’Loughlin enfatizó que esta característica lo convertía en un outcross ideal para yeguas con esos linajes. Los estudios de Coolmore muestran que Wootton Bassett funciona bien con una amplia variedad de madres. De hecho, sus 16 primeros ganadores de grupo provenían de 16 abuelos maternos distintos, un índice de versatilidad poco común. El análisis de la base de datos del padrillo revela ciertas tendencias. La duplicación de la familia Goody-Two-Shoes. Analizando a Pastorale (Nureyev), madre de Ifraaj, padre y padre de abuelo materno proceden de la familia {5-h} . Los expertos aconsejan reforzar esa línea con yeguas que aporten Sadler’s Wells, Fairy King o Nureyev. Es decir que Wootton Bassett está libre de Sadler’s Wells, pero sin embargo contiene su línea materna, donde fácilmente se puede buscar un posible Factor Rasmussen en la repetición de la matrona de la familia {5-h} Special (Forli). El refuerzo de Mr Prospector en la genética de Coolmore y europea fue clave en el éxito de Wootton Bassett. En un turf europeo repleto de líneas paternas provenientes de Northern Dancer, la línea paterna de Wootton Bassett procede de Gone West (Mr. Prospector). El padrillo también responde positivamente a yeguas con más dosis de Mr. Prospector, como demuestran su hijo The Black Album (Wootton Bassett), con inbreeding 3x3 en Zafonic (Gone West). Wootton Bassett (Ifraaj) desfilando su porte físico en Coolmore Irlanda. Wootton Basset transmite consistencia mental y física declara Nicolas de Chambure, que destacó que sus productos son “mentalmente fuertes, buenos trabajadores y no decepcionan a sus entrenadores”. Richard Fahey, quien lo entrenó y posteriormente siguió la evolución de sus crías, apoya que el semental era “un caballero, que escuchaba y hacía todo menos hablar” y que esta docilidad se traslada a sus descendientes. Gracias a estas virtudes, Wootton Bassett se convirtió en un upgrader, se decía que “mejora a sus yeguas” porque producía ganadores incluso con madres de calibre modesto, como lo demostró sus primeras camadas, donde de 23 productos salieron 15 ganadores. Su éxito demostró que la calidad del pedigree y la aptitud mental pueden compensar la falta de números. Aunque la muerte de Wootton Bassett ocurrió en Australia, el golpe se sintió con especial fuerza en Coolmore. Coolmore había anunciado que parte de su producción irlandesa viajaría anualmente a Ashford Stud, su filial americana, para venderse en las subastas de Keeneland y Fasig‑Tipton. La muerte del padrillo implica la pérdida de un fuerte generador de ingresos y la necesidad de confiar en sus hijos, como King Of Steel o Camille Pissarro, para perpetuar la línea y cubrir a las buenas yeguas. El ascenso de Wootton Bassett desde un potrillo de £46,000 hasta una tarifa de €300,000 es un ejemplo inspirador. Una nueva línea paterna en Europa era necesaria. Gracias a él, la influencia de Mr. Prospector, a través de Gone West y Zafonic, recobró protagonismo en el elevage europeo, tradicionalmente dominado por Sadler’s Wells y Danehill, y demás líneas paternas provenientes de Norther Dancer. Wootton Bassett demostró que un outcross puede producir campeones y reavivar la diversidad genética. Wootton Bassett probó que la calidad puede surgir de libros reducidos. Su primera camada de 23 productos produjo a Almanzor (Wootton Bassett) y en sus primeras cuatro camadas, ninguna superior a 50 foals, generaron a Audarya, Wooded y Patascoy, potrillos líderes en su generación en Europa, principalmente en Francia. Este dato animó a criadores pequeños a confiar en sementales emergentes. Su primera cosecha en Coolmore batió récords al producir 10 ganadores de grupo entre los dosañeros, superando a titanes como Danehill (Danzig) y Galileo (Sadler’s Wells). Este hito abrió la puerta a la posibilidad de que un semental no probado en la casa se convierta en líder mundial. La inversión en Wootton Bassett demostró que vale la pena apostar por un semental con resultados contrastados aunque provenga de un haras “modesto”. Su compra por varios millones de euros y la posterior multiplicación de su valor validaron la estrategia de Coolmore de diversificar su oferta y asegurar alternativas al omnipresente Galileo. La prematura muerte de Wootton Bassett (Ifraaj) priva al mundo del elevage de un semental excepcional. Criado en Inglaterra y probado en Francia, demostró que los orígenes humildes pueden generar grandeza. Su invicta campaña de dos años y su victoria en el Prix Jean‑Luc Lagardère le abrieron las puertas de la cría, pero fueron su consistencia genética y su capacidad para mejorar a las yeguas lo que lo convirtieron en un fenómeno. En Haras d’Etreham produjo estrellas como Almanzor, Audarya y Wooded. Mientras que en Coolmore elevó el listón con una avalancha de ganadores de grupo, encabezada por Camille Pissarro, Henri Matisse y Whirl. Sus rasgos genéticos, con el pedigree de Mr. Prospector, la ausencia de Sadler’s Wells y Danehill, influencia de Nureyev y su línea materna, así como su temperamento, fueron claves para su éxito. Para Coolmore representaba un recurso estratégico inigualable, un padrillo capaz de refrescar la sangre de sus yeguas y de crear una nueva línea masculina para las próximas décadas. Su ausencia deja un vacío enorme, pero su legado perdurará en sus hijos y nietos. La historia de Wootton Bassett demuestra que el talento puede surgir donde menos se espera y que, en la cría, la paciencia y la visión son recompensadas con joyas genéticas que transforman el panorama del elevage.
- No Bien Ni Mal luce su linaje sudamericano en la élite mundial al mantenerse invicto en Estados Unidos
No Bien Ni Mal reforzó la reputación de los caballos sudamericanos en Estados Unidos al mantenerse invicto en su segunda salida norteamericana, el Greenwood Cup Stakes (G3), disputado el 20 de septiembre de 2025 en Parx Racing, Pennsylvania. El alazán brasileño de cuatro años, nacido y criado por el Haras Santa María de Araras, Bagé, Rio Grande do Sul, y recriado por en Haras Fronteira. Es preparado por Paulo Lobo, cubrió la milla y media en 2:31.23 doblegando con claridad a Double Your Money, al que le sacó 1 ¾ cuerpos, dejando a más de siete cuerpos al resto del lote. No Bien Ni Mal (Hofburg) con Joel Rosario dominando en Parx Racing. La carrera se desarrolló a un ritmo controlado. No Bien Ni Mal, conducido esta vez por Joel Rosario, se ubicó tercero desde la salida detrás del favorito Digital Ops y Double Your Money; estos marcaban parciales de 25.13 para los primeros 400m y 49.22 para la media milla, en una cancha que estaba dando tiempos veloces. Cuando se acercaba el poste de los 1.200m, que fueron pasados en 1:15.19, Rosario comenzó a mover a su caballo. En la curva final, Digital Ops empezó a ceder y Double Your Money tomó el mando, pero No Bien Ni Mal atacó por fuera, niveló a su rival en la recta y lo superó fácilmente con autoridad. En su remate, abrió ventaja sin ser exigido a fondo, confirmando la impresión de su anterior victoria en Saratoga. Lobo, quien consiguió su primer éxito en la temporada de Parx, comentó que el objetivo era darle al caballo un compromiso progresivo: “Todo su pedigree es de fondo, y estamos pensando en las grandes carreras del año próximo, incluso en la Dubai World Cup”. Esta campaña estadounidense es la continuación de lo que No Bien Ni Mal mostraba en su país natal. Como potrillo, fue uno de los mejores fondistas brasileños; su principal conquista fue el Gran Premio Derby Paulista, y en 2024 debutó en Maroñas, Uruguay, con actuaciones sobresalientes. Duplo Ouro Stables LLC, de Ricardo Felizzola, decidió llevarlo a Estados Unidos a fines de enero de 2025, y su adaptación ha sido perfecta, donde junto a la preparación del equipo de Paulo Lobo en The Thoroughbred Center dos carreras, dos triunfos. No Bien Ni Mal es un hijo de Hofburg, padrillo importado a Brasil por Julio Bozano. Hofburg es hijo de Tapit (Pulpit) y Soothing Touch, por Touch Gold, fue segundo en el Belmont Stakes 2018 y combina la velocidad de A.P. Indy con la resistencia de la familia materna {2-d}, descendiente directa de Natalma (Native Dancer), madre de Northern Dancer (Nearctic). Desde su primera camada brasileña, Hofburg ha producido ganadores de grupo en arena y césped, Vitruvian, Nam Phrik, New Future, y su genética se asocia a animales con tren posterior potente y paso largo. Es por esto que sus hijos han tenido buenos resultados en Gávea, Cidade Jardim, Tarumã, Maroñas y ahora en los hipódromos de Estados Unidos. Su madre es Una Beleza, por Signal Tap (hijo de Fappiano). Fue doble ganadora de G1 en São Paulo y desciende de la familia {9-h}. La tercera madre de No Bien Ni Mal es la mítica Griffe de Paris, hija del campeón argentino Telescópico y de April in Paris (Locris). Griffe de Paris irrumpió en 1991 como la mejor yegua de la generación, al ganar el Gran Premio OSAF (G1) en Cidade Jardim con una espectacular atropellada desde el fondo. Su linaje se ha consolidado como una fuente inagotable de campeones: de Griffe de Paris descienden, directamente, caballos como el G1W en Argentina Generaux (French Deputy), G2W Global Hunter (Jade Hunter), G1W Lady de Paris (Nugget Point), la campeona argentina Ollagua (Pure Prize), G1W en Argentina Greta G (Exchange Rate), crack de la generación 2021 en Argentina Grezzo (Full Mast), G1W Lah Lah Lah (Emcee), G1W Naturalizada (Emcee), el récord-horse en Maroñas Open Bar (Cityscape), G2W Cerro Largo, G2W Bay Ovar (Drosselmeyer) G2W Artejusta (Royal Academy). Una Beleza es hermana materna de la G1W Touriga (Put It Back). La gran fortaleza de esta familia {9-h} radica en su capacidad de transmitir stamina y remate, rasgos visibles en No Bien Ni Mal. El pedigrí de No Bien Ni Mal presenta duplicación de Fappiano (Mr. Prospector) en 3x5, a través de Signal Tap y Unbridled, abuelo materno de Tapit. Combinaciones que suelen aportar potencia inicial y solidez. El aporte de Tapit y Pulpit por el lado de Hofburg asegura pulmón y stamina por la línea paterna de Seattle Slew, mientras que la presencia de Telescópico en la familia materna brinda velocidad. Esta mezcla de líneas norteamericanas y sudamericanas se ha mostrado idónea para distancias extensas sobre arena, como demostró No Bien Ni Mal en la Greenwood Cup. Con este triunfo, el caballo brasileño mantiene un récord perfecto en territorio estadounidense y abre un abanico de opciones para el invierno y la primavera de 2026. Su entrenador mencionó como metas futuras la Clark Stakes (G2) en Churchill Downs sobre 1 1/8 millas a fines de noviembre. A más largo plazo, la mirada se dirige a la Dubai World Cup (G1) de marzo, cuyo premio de U$S 12,000,000 suele atraer a los mejores stayers del mundo. Lobo sugirió a Felizzola en considerar esa prueba, ya que “una milla y un cuarto o más es lo que le gusta al caballo” declaró el entrenador brasileño. La operación de Ricardo Felizzola, bajo la farda amarilla y azul de Duplo Oruro, se ha consolidado en estos últimos meses a lo largo del mundo. Además de No Bien Ni Mal, su hermano paterno Obstacle (Hofburg) ha ganado en tiempo récord en Maroñas la última semana y podría también viajar a Lexington una vez disputado el José Pedro Ramírez (G1) el próximo 6 de enero en Maroñas, Montevideo, Uruguay. También viene de ser 2° en la clasificatoria para el Latino en el Hipódromo de la Gávea, Río de Janeiro, Brasil, Sparco (Verrazano), quien está animando los G1 de Brasil. Felizzola adquiere productos de muy buena genética y los recría en Haras Fronteira, donde trabaja como veterinario residente el Dr. Alex Menezes, un experto en su área. Paulo Lobo también ha logrado mejorar los animales que tiene a su cargo. El triplecoronado uruguayo Suablenanav TH (T. H. Approval), la campeona Devassa (Alcorano) y la G1W Dale Flojita (Sloane Avenue) fueron exportados por sus dueños y ahora están en manos del equipo del entrenador brasileño. Es realmente de destacar que los propietarios hagan esa inversión y arriesguen en orden de intentar dejar el turf nacional, en este caso el uruguayo y el brasileño, en los más alto de la escena mundial. Con el claro objetivo de apuntar a animal los clásicos más importantes de Estados Unidos. En un panorama donde la exportación de corredores sudamericanos a Estados Unidos ha rendido frutos en los últimos años, el ascenso de No Bien Ni Mal en la escena estadounidense fortalece la reputación de la genética sudamericana. Si continúa progresando, su campaña podría replicar la de otros sudamericanos que han brillado en el Norte y, de paso, añadir un capítulo más a la saga de Griffe de Paris, que sigue produciendo caballos capaces de definir grandes clásicos en ambos hemisferios.
- Análisis de libros 1, 2 y 3 de la September Yearling Sale de Keeneland
La Keeneland September Yearling Sale se presenta cada año como el gran termómetro de la salud de la industria de caballos de carreras en Estados Unidos. La subasta es organizada por Keeneland Association, un consorcio integrado por criadores y consignatarios que también opera el hipódromo y complejo de ventas en Lexington, Kentucky, la subasta es el mercado de yearlings más grande del mundo y agrupa, en doce sesiones, desde productos de élite destinados al Kentucky Derby hasta yearlings para circuitos regionales. La edición 2025 no sólo confirmó la vitalidad de la industria, sino que dejó una estela de récords y tendencias dentro del sector genético que dibujan el mapa del futuro de la actividad en Estados Unidos y el resto del mundo. Keeneland Association, fundada en 1935 por Hal Price Headley y un grupo de criadores del condado de Fayette, es una entidad sin fines de lucro que persigue la promoción de la cría y las carreras de purasangres. Su hipódromo da lugar, en cada primavera y otoño, a pruebas de Grupo 1 y su sala de subastas realiza tres ventas anuales: la de enero; que presenta caballos en entrenamiento, yeguas y yearlings tardíos, la de septiembre; yearlings de año y medio, y la de noviembre (yeguas de cría y potrillos “weanlings”. Esta subasta actual, que dura casi dos semanas, concentra alrededor del 40% del volumen de ventas de yearlings en Norteamérica. Para criadores y compradores, Keeneland es a la genética y bloodstock lo que Wall Street es al capital: el lugar donde se cotizan sueños deportivos y se valora la calidad de los pedigríes. La venta se celebra del 8 al 19 de septiembre de 2025 (excepto el día 13, sin ventas), dividida en 12 sesiones, divididas en 6 libros conocidos en inglés como Books. Los dos primeros Books corresponden al top 20 % de los pedigríes, la conformación y la comercialidad; los siguientes Books agrupan año tras año productos con gradaciones de calidad. Las cifras oficiales son elocuentes, al término de la primera semana, cuatro días consecutivos de ventas, se habían vendido U$S 307,639,000 por 671 caballos, con 53 yearlings de un millón de dólares o más, un incremento de 31 respecto a 2024. Al cierre de la sexta sesión (Book 3), el recuento ascendía a 1.216 yearlings vendidos por U$S 417,622,000, 24 más que en el mismo periodo de 2024; el precio medio se situó en U$S 343,439 (19% más) y la mediana en U$S 250,000. La tasa de recolocación (RNA) se mantuvo en torno al 30%, indicativo de un mercado selectivo pero no especulativo. Las cifras de 2025 se interpretan en un contexto de recuperación económica post-pandemia y de una industria con premios al alza. Varios factores contribuyeron al optimismo: la fortaleza de las carreras de verano en Saratoga y Kentucky Downs, la oferta limitada de yearlings de élite (alrededor de 4.000 nacimientos menos que la década anterior) y el atractivo de la normativa fiscal estadounidense que permite deducciones aceleradas en depreciaciones (bonus depreciation). La vicepresidenta de ventas de Keeneland, Shannon Arvin, describió el ambiente de la primera sesión como “emocionante y electrizante”, con un pabellón lleno y muchas caras nuevas . Tony Lacy, vicepresidente de ventas, hablaba de un mercado “lógico y no sobrecalentado”; el hecho de que 15 yearlings de Book 1 superaran el millón de dólares, la cifra más alta desde 2006, lo demuestra. Cormac Breathnach, director de desarrollo de sales, destacaba que los 15 lotes más caros correspondían a 13 compradores, 12 sementales y 11 consignadores diferentes, señal de profundidad y diversificación. El Book 1 se celebró durante dos sesiones, los días lunes 8 y martes 9 de septiembre, y reunió los pedigríes más exclusivos. Aquí se vendieron 106 yearlings el primer día y otras 101 cabezas el segundo. La jornada inaugural sumó $69,240,000 con un precio medio récord de $653,208 y mediana de U$S 537,500, con un porcentaje de “RNA”, Reserva No Alcanzada, del 20,90%. En total se vendieron 15 yearlings por más de un millón de dólares. El top lot de toda la venta se registró en el día de apertura, fue el número 177 del catálogo. Él fue un potro hijo de Gun Runner (Candy Ride) y segundo producto de la yegua Thoughtfully (Tapit). Costó U$S 3,300,000 y fue adquirido por M.V. Magnier, titular de Coolmore, Peter Brant, titular de White Birch Farm socio de la operación de Magnier, y Winchell, copropietario del padrillo. La madre, Thoughtfully, es ganadora del Adirondack Stakes (G2) de Saratoga, y recuadó U$S 168,000 durante su campaña en pistas. Aporta la influencia de Tapit y de la familia de la G1W Furlough (Easy Goer). El hecho de que los compradores subrayaran su “atractivo físico y pedigree de futuro padrillo” explica en parte el elevado precio. Algo así ocurrió en 2022, cuando Magnier compró un Gun Runner por U$S 2,300,000, 1 millón menos que ahora, y ese potrillo fue llamado Sierra Leone, hoy uno de los candidatos a ganar la Breeders’ Cup Classic (G1). Hip 177 más alto de esta subasta adquirido por Magnier y Brant. / Keeneland Sales La misma dupla, de Magnier & Brant, pagó U$S 1,500,000 por un potro hijo del sensacional Into Mischief (Harlan’s Holiday) que viene de la línea materna de Heavenly Cat (Tabasco Cat) y su madre es ganadora de G2, varios placés en G1 y U$S 740,000 en premios. Otro potro de Gun Runner se subastó en U$S 2,200,00 y fue adquirido por el entrenador Wesley Ward. Éste es hermano entero de Early Voting, y la madre de este Hip número 243 es Amour d’Ete (Tiznow), ya productora de G1 y es hermana materna el G1W y padrillo Speightstown (Gone West). Un descendiente de Not This Time (Giant’s Causeway) criado por Hinkle Farms se subastó en U$S 2,000,000 y lo adquirió David Lanigan para la Sra. Cindy Heider. Otro potro de Not This Time fue adjudicado a la operación con base en Arabia Saudita KAS Stables, mediante el agente Pedro Lanz, por U$S 1,700,000. Not This Time ha sido el padrillo revelación de la subasta, logrando un promedio de sus hijos mayor al de Curlin (Smart Strike), Into Mischief (Harlan’s Holiday), Justify (Scat Daddy) y Tapit (Pulpit). Una potra hija de Flightline, del primer año de su producción, se vendió en U$S 2,200,000 y LSU Stables fue quien lo adquirió. Esta potranca es el primer producto de una madre por Majesticprefection (Harlan’s Holiday) que fue MG3W en Kentucky y recaudó U$S 495,000. Otro Flightline se subastó en U$S1,700,000 al japonés Naohiro Sakaguchi. La presencia de compradores internacionales, provenientes de Japón, Irlanda, Medio Oriente, refleja la reputación global del mercado. Tony Lacy, vicepresidente del departamaneto de “Sales” de Keeneland, habló de un ambiente “divertido” con los compradores disfrutando de la competencia. Los precios de Book 1 confirmaron la tendencia que se venía observando desde 2021, la polarización de la demanda. Los compradores principales no dudaron en pagar primas por ejemplares que combinan pedigrees clásicos con éxitos en la pista de su línea paterna; a la vez, la presión sobre los lotes de precio medio se mantuvo contenida. La mediana de $537,500 es un buen indicio, los lotes de la mitad inferior de Book 1 superan fácilmente el medio millón y proporcionan valor para operaciones de inversión o pin-hooking, donde se compran yearlings para revender como dosañeros en entrenamiento. En el Book 2 se registraron 221 yearlings vendidos en su primera sesión por U$S 85,702,000 con media U$S 387,792 y mediana U$S 325,000, un incremento del 22% respecto al Book 2 del año anterior. La segunda sesión reportó otros U$S 77,752,000 de recaudación. Así, el total del Book 2 ascendió a U$S 163,454,000 para 438 cabezas, con precio medio de U$S 372,599 y mediana de U$S 300,000, ambos superiores a 2024. Lo más notable fue el número de millonarios, donde 13 yearlings superaron el millón de dólares en la primera sesión de Book 2, elevando el total de la venta a 48 en ese momento. Los potros por Gun Runner volvieron a brillar: Spendthrift Farm pagó U$S 1,900,000 por un hijo del semental, consanguíneo de la campeona japonesa Danon Decile. Un potro de Curlin costó U$S 1,400,000 a Mike Ryan, que declaró que “hay una auténtica fiebre por la calidad”, y la yegua que se vendería en 2026 ya debía valer ese precio. St. Elias, Albaugh Stables, West Point y Railbirds se unieron para comprar un potro de Not This Time por U$S 1,350,000, lo que muestra el creciente respeto por este joven semental. Tony Lacy describió el mercado de Book 2 como “fuerte pero realista”, con un RNA del 30%, señal de que los compradores estaban dispuestos a pagar primas cuando la calidad lo justificaba y a pasar por alto lotes sin valor añadido. El Book 3 tomó lugar el sábado y domingo, y marcó un récord histórico de recaudación para ese segmento. Durante la sexta sesión (domingo), se vendieron 267 yearlings por U$S 48,184,000 con un precio medio de U$S 180,464 y mediana U$S 150,000, incrementos del 26,9% y 36,36% respectivamente sobre 2024. Las estrellas aquí fueron los hijos de Not This Time: un potro criado por Summer Wind Equine e hijo de Sweetened (Candy Ride) costó U$S 875,000 y fue para Repole Stable & St. Elias. Este potro pertenece a la familia de la crack Zenyatta (Street Cry), su tercera madre es Vertigineux (Kris S.), madre de la campeona. Estos precios indican que los compradores seguían dispuestos a pagar primas por potros con genética emergente incluso fuera del Book 2. Otros precios destacados del Book 3 fueron: un potro de Tiz the Law por $675,000 a Donato Lanni, varios yearlings por $600,000 hijos de Bolt D’oro (Medaglia D’oro), Nyquist (Uncle Mo), Liam’s Map (Unbridled’s Song) y Not This Time (Giant’s Causeway). Los Books 4 y 5 (lunes a miércoles de la segunda semana) mantuvieron medias y medianas ligeramente inferiores, lo que sugiere que el mercado se normaliza a medida que se aleja de la élite. Sin embargo, la demanda se mantuvo viva gracias a compradores que participan en circuitos regionales, programas estatales de incentivos (New York-breds, Ontario-breds) y grupos internacionales que buscan oportunidades a un precio razonable. La recaudación total al cierre de la venta superó los $450 millones, según notas de prensa de Keeneland (dato sin cita puntual en la línea de tiempo, pero verificado por sumas acumuladas). Con alrededor de 2.850 yearlings ofertados y un porcentaje global de 74% vendidos, la subasta consolidó su reputación de barómetro para los criadores. La venta reveló con nitidez qué los sementales son considerados el motor de la industria. La valoración de un yearling depende en buena medida de la reputación y resultados de su padre. Analizaremos los progenitores que generaron las pujas más altas y la relación entre su tarifa de monta (stud fee) y el precio de sus yearlings. Gun Runner, por Candy Ride y Quiet Giant, por Giant's Causeway, continuó su hegemonía. Sus hijos han ganando más de U$S 13,500,000 durante este 2025 y venía 2° en las estadísticas, hasta que los hijos de Not This Time hicieron estragos en el meeting de Kentucky Downs, Franklin, Kentucky, ganando los millonarios Stakes, varios maidens y allowances de alto precio, desplazando al 3° a Gun Runner en el ranking. Durante la semana 1 de la venta, 12 de sus yearlings alcanzaron el millón de dólares, promediando U$S 887,436. Además del top lot de U$S 3,300,000, Gun Runner protagonizó los topes de Book 2, el potro de U$S 1,900,000 comprado por Spendthrift Farm, en la familia de la campeona japonesa Danon Decile, otro potro de U$S 1,550,000 adquirido por M.V. Magnier y White Birch Farm , y colts de U$S 1,250,000 adjudicados a compradores como AMO Racing, Spendthrift, Three Chimneys, Mike Repole, entre otras consagradas operaciones. Dentro de los primeros 3 libros de la venta, Gun Runner es el padrillo con mejor promedio. El atractivo de Gun Runner se sustenta en datos. Su primera generación, nacida en 2019, produjo ganadores clásicos como Gunite, Taiba, Early Voting, Echo Zulu, Cyberknife y Society, todos de edad temprana y exitosos en distancias de sprinter a middle distance. Genéticamente, Gun Runner combina Candy Ride, una línea de velocidad y resistencia intermedia exponente en la milla, con la familia de Quiet Giant, hermana de Roman Ruler, su pedigree aporta stamina (Fappiano). Gun Runner posee el muy efectivo nick Candy Ride-Storm Cat, y con su mejor representante como abuelo materno, Giant’s Causeway. Los compradores valoran que sus potros tienen constitución poderosa y mentalidad profesional. Económicamente, su fee en 2024 era de U$S 250.000, con yearlings vendidos por un promedio casi diez veces superior, la rentabilidad para los criadores es extraordinaria, lo que alimenta la confianza y la competencia por sus productos. Por otra parte, Into Mischief, por Harlan’s Holiday y Leslie’s Lady por Tricky Creek, sigue liderando la estadística de sementales en Norteamérica por progenie de mayor recaudación. Así como lo hizo en 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 y sin dudas que este 2025 lo logrará nuevamente, con U$S 22,850,000 recaudados al día de la redacción, más de U$S 7,000,000 sobre el 2°, y con un representante de lujo como Sovereignty en las pistas, que sin dudas sumará algo el 1° de Noviembre, luego de la Breeders’ Cup Classic (G1). En el Book 1 sus hijos se vendieron consistentemente por encima del millón de dólares, destacando un potro de U$S 2,000,000 para Justin Casse, Magnier y White Birch, Hip número 1197, de la misma línea materna que el millonario Tapit Trice (Tapit). Su tarifa de monta se situó en U$S 250.000 en 2025, la más alta del hemisferio occidental, y la mediana de sus yearlings reflejó un múltiplo conservador entre 4 y 5 veces la cuota, señal de que los compradores aún ven valor. La genética de Into Mischief (un hijo de Harlan’s Holiday) aporta velocidad temprana y precocidad; su progenie destaca por sus inicios a los dos años y por su consistencia. Si bien la “profundidad” del nicho de 1.400–1.800 metros puede limitar su impacto en carreras de fondo, su capacidad para producir sprinters y milleros de élite mantiene su atractivo como padre de yearlings comerciales. Y con Sovereignty, demostró que también puede producir algún que otro stayer siempre y cuando se le presente una madre con tal característica. La revelación de la subasta está siendo Not This Time, por Giant’s Causeway y Miss Macy Sue, por Trippi, con apenas cuatro generaciones en edad de correr, la subasta agarró en el mejor momento a los hijos de Not This Time. En 2025, sus hijos dejan 2° en la estadística general de padrillos por ganancias en Estados Unidos, superando a Gun Runner a mediados de septiembre. El efecto se sintió en Keeneland, donde los potros hijos de Not This Time alcanzaron hasta los U$S 2,000,000 y 14 alcanzaron el millón. Asimismo, Not This Time lideró la lista de sementales por recaudación en los primeros 3 libros, con 56 yearlings siendo vendidos por U$S 38,855,000. Las razones de este “boom” son varias. El semental, un medio hermano de Liam’s Map e hijo directo de Giant’s Causeway, transmite un muy buen físico atlético. Sus hijos Epicenter, Up to the Mark y Cogburn se convirtieron en ganadores de Grado 1 a los tres años, mostrando versatilidad en superficie, arena y césped, en diversas distancias, en California, Nueva York, Kentucky, Florida y Dubai. Todos los ganadores de G1 son con diferentes madres y abuelos maternos, lo que muestra muchísima versatilidad, y seguramente a lo largo de los años, con mayor experiencia se le encontrará un nick efectivo. La subasta de septiembre coincidió con una racha de victorias de sus productos en Saratoga y Kentucky Downs, lo que infló el apetito a los compradores. El ring de ventas de Keeneland Sales es un escenario espectacular. De manera significativa, Not This Time ofrece un pedigrí con una interesante segunda madre. Yada Yada (Great Above), posee una duplicación de la madre Ta Wee (Intentionally) en 2Sx3D. Igualmente, Yada Yada produjo a una ganadora clásica, la madre de Not This Time. Quien no solamente produjo a este sensacional padrillo, sino que también dió a luz a los ganadores clásicos: su segundo producto, el campeón Liam’s Map (Unbridled’s Song), Taylor S (Medaglia D’oro) ganadora de G2 y la millonaria Matera (Tapit), subastada por U$S 1,400,000 en esta misma subasta del año 2018. Su stud fee subió a $175,000 para 2025, pero el retorno, medido por el precio medio de sus yearlings en Keeneland, supera cómodamente ese valor, múltiplo de 5. Para muchos criadores, Not This Time representa la continuación de la influencia de Giant’s Causeway (Storm Cat) adaptada a la era moderna. Sin dudas, Not This Time dará muchos más ganadores clásicos, pero lo mejor es que se puede proyectar como un buen abuelo materno también. El padrillo Flightline por Tapit y Feathered por Indian Charlie, se retiró invicto tras ganar la Breeders’ Cup Classic por 8 cuerpos y escalofriante Beyer de 126. Con un fee inicial de $200,000 durante 2023, sus primeros yearlings eran muy esperados en Keeneland. Los precios fueron altos, el más caro fue una potranca que fue la hembra con mayor valor de los 3 primeros libros. Por U$S 2,200,000, LSU Stables adquirió a esta hija de Flightline que mencionamos anteriormente. Otro potro se vendió por U$S 1,700,000 a Naohiro Sakaguchi y otro por U$S 1,400,000 a Mayberry Farm para CRK Stable . Estos resultados indicaron confianza, pero también prudencia: los compradores valoran el potencial deportivo pero aún no han visto a sus hijos competir. Genéticamente, Flightline aporta la línea de Tapit y la familia de la G1 Feathered (por Indian Charlie), con duplicaciones de Mr. Prospector y Seattle Slew en posiciones intermedias. El coste de sus yearlings resultará rentable sólo si sus hijos replican el talento del padre; no obstante, la competencia por los primeros lotes generó noticias y mantuvo la marca en el radar. Curlin, campeón dos veces Caballo del Año, mantuvo su posición como “clásico confiable”: un potro se vendió por U$S 1,400,000 a Mike Ryan y su presencia en Book 1 generó medias robustas. Tapit, patriarca de la línea A.P. Indy (Seattle Slew), colocó yearlings por encima de un millón de dólares, según reportes de Gainesway Farm. Nyquist, Justify, Practical Joke, Good Magic y Nyquist también vendieron bien, reflejando que los compradores confían en sires relativamente nuevos pero ya probados. Yaupon, cuyos primeros dosañeros recaudaron más de un millón en premios en la temporada de verano en Nueva York y California, tuvo ventas sólidas en los libros 3 y 4. Vekoma (Candy Ride) vendió una potranca por U$S 850,000 a Resolute Bloodstock, divisa de John Stewart, confirmando su ascenso en la segunda generación. El promedio de ventas de los descendientes de Vekoma fue U$S 219,720, y sus 25 hijos se vendieron en un total de U$S 5,493,000. En conjunto, las cifras muestran que los compradores están dispuestos a pagar primas por sires con rendimiento en pista y jóvenes con proyección. La dispersión de precios sugiere que la “clase media” de sementales (con fees de $25.000–$50.000) también encontró liquidez, aunque sus yearlings rara vez superaron los $300.000. La correlación entre stud fee y precio medio se mantiene pero con varianza: Not This Time y Gun Runner multiplican por 5 hasta 7 los calores de sus servicios, mientras que otros duplican el coste de cubrición. La edición 2025 mostró un mercado equilibrado entre grandes actores tradicionales y nuevos inversores. Entre los compradores más destacados figuran: Coolmore/White Birch Farm (M.V. Magnier y Peter Brant): además del potro de $3,300,000, adquirieron un hijo de Into Mischief por $1,500,000 y un potro de Gun Runner por $1,550,000. Coolmore continúa reforzando su base norteamericana con potros destinados a la Triple Corona. Repole Stable y a veces en sociedad con St. Elias Stables fueron los compradores líderes de la semana 1, invirtiendo $14,085,000 en 32 yearlings. Su enfoque incluye yearlings de Not This Time, Gun Runner y Flightline. Jacob West, asesor de compras, enfatizó que buscan caballos que puedan competir en la New York Racing Association y en las carreras clásicas de Estados Unidos. Flying Dutchmen (Hunter Rankin y sus asociados) lideró la sesión del jueves con cinco compras por U$S 3,745,000, incluyendo un potro de Life Is Good por $1,250,000 y una potranca de Not This Time por U$S 1,000,000. Rankin destacó que las madres con rendimiento y familias fuertes justifican esos precios. Spendthrift Farm, tradicional consignador, actuó como comprador estratégico: adquirió el potro de Gun Runner por $1,9 millones y otros lotes de Not This Time. Fue uno de los compradores con el promedio de compra más alto. Adquirieron 8 productos por U$S 8,700,000, eso significa un promedio de U$S 1,087,500 para la operación que lidera Ned Toffey. Donato Lanni trabajó como agente para los principales propietarios que entrena el equipo de Bob Baffert en California. SF Racing, Stalight y Madaket adquirieron 20 productos en los primeros 3 libros. Bob Baffert, presente como asesor, calificó la venta como una “frenesí” por la calidad, señal de que los compradores no quieren perderse la oportunidad. St. Elias, Albaugh, West Point y Railbirds unieron fuerzas para comprar un potro de Not This Time por $1,35 millones, un ejemplo de alianzas entre propietarios para repartir el riesgo y ampliar la capacidad de puja. Compradores internacionales: el japonés Naohiro Sakaguchi adquirió dos potros de Flightline por U$S1.7 y U$S 1,5 millones. No solo europeos participaron, compradores de Medio Oriente y Emiratos Árabes fueron activos en lotes de Into Mischief y Nyquist, reflejo de la globalización del mercado. En cuanto a la distribución geográfica, Keeneland reportó que compradores de 25 países participaron en la venta, con fuerte presencia de Japón, Irlanda, Canadá y países del Golfo. Esta diversidad ayuda a mitigar la volatilidad del mercado estadounidense y confirma la proyección del thoroughbred americano como producto exportable. Además, en estos 3 libros restantes los precios bajarán, permitiendo que varios otros clientes puedan acceder a yearlings. Del lado de la oferta, el rol de los consignadores (vendores) es clave. La semana 1 tuvo como consignador líder a Taylor Made Sales Agency, con ventas por U$S 46,815,000 por 108 yearlings . Taylor Made, fundado por la familia Taylor, es conocido por su cartera diversa y su capacidad para atraer compradores globales. Le siguió Hill ’n’ Dale at Xalapa, consignador del potro de U$S 3,300,000. Four Star Sales consignó el potro de Gun Runner de U$S 1,55 millones proveniente de la yegua Twenty Carat, de la familia de Shared Account (ganadora de Breeders’ Cup Filly & Mare Turf) . Dixiana Farm vendió un potro de Flightline por U$S 1,4 millones y otro de Not This Time por U$S 775.000. Muestra de Taylor Made previo a los días de subasta. / Keeneland Sales Entre los criadores, destacan Summer Wind Equine, responsable del potro de Not This Time de U$S 875.000; Spendthrift Farm, que además de comprar vendió yearlings por millones; Gainesway Farm, que informó a la prensa que los yearlings de Tapit alcanzaron cifras récord; y varios criadores canadienses que, según Canadian Thoroughbred, colocaron yearlings ontarianos por cifras inéditas. El éxito de Ontario-breds (programa de incentivos de Ontario, Canadá) muestra la importancia de las bonificaciones estatales en el valor comercial de los yearlings, al igual que sucedió con los New York-breds. La distribución de los top lotes: Gun Runner, Not This Time, Flightline y Into Mischief, entre consignadores variados refleja que la calidad no se concentra en un solo haras. Sin embargo, los haras con asociaciones globales, como Hill ’n’ Dale, propiedad de John Sikura, Taylor Made o Three Chimneys Farm, propietarios y casa de Gun Runner, tienden a atraer a los grandes compradores debido a la confianza en su selección y manejo. Una parte fundamental de la valoración de un yearling es la interpretación del pedigree, se analizan no sólo los logros del padrillo sino las líneas de la madre, las duplicaciones de ancestros y la interacción de líneas paternas y maternas. La ciencia y el arte de la cría se cruzan en Keeneland, y la edición 2025 dejó señales genéticas claras. El argentino Candy Ride por Ride the Rails y Candy Girl, por Candy Stripes, es patriarca de la familia {13-c}. Invicto en 6 salidas, ganador del Pacific Classic en tiempo récord en la pista de Del Mar, se convirtió en uno de los sementales más influyentes de la última década en Estados Unidos. Su principal heredero, Gun Runner, domina las listas y las ventas, Twirling Candy, se ubica cuarto en la estadística de 2025 por premios generados por su progenie, Vekoma, ganador del Metropolitan Mile, debutó como sire con un 2% de stakes winners por corredores y vendió yearlings de $850.000; Rock Your World, con su primer año de generación en pista, ocupa el quinto puesto entre los freshman sires con 11% de corredores clásicos y ahora ya productor de G3 con el triunfo de Taken By The Wind en Churchill Downs. Esta “economía Candy Ride” se basa en la capacidad del patriarca de transmitir velocidad, resistencia intermedia y su capacidad de millero sin saturar el pedigree con duplicaciones de Northern Dancer (Nearctic) o Mr. Prospector (Raise A Native) en generaciones cercanas. Su línea se cruza bien con yeguas de la línea paterna de Storm Cat y A.P. Indy. En Keeneland, los compradores pagan primas por yearlings de Candy Ride y su descendencia porque el pedigree demuestra polivalencia Y alta efectividad. Not This Time representa la actualización de la línea de Giant’s Causeway. Sus hijos Epicenter (segundo en el Kentucky Derby 2022 y ganador del Travers) y Up to the Mark (triple ganador G1 en césped) demostraron que el semental puede producir tanto en arena como en césped y en distancias de una milla a 2.400 metros. Además muy recientemente produjo a dos nuevos ganadores de G1, Troubleshooting en Kentucky Downs y Sacred Wish que ganó el Matriarch Stakes (G1), en Del Mar. Esta versatilidad se traduce en el mercado, los compradores ven en Not This Time una apuesta para la Triple Corona pero también para el césped, abriendo el mercado un posible cliente europeo o japonés. Tapit, por Pulpit y Tap Your Heels, por Unbridled, lleva años dominando como padre de clásicos de larga distancia: Essential Quality, Tonalist, Cupid y Frosted son ejemplos. Su descendencia puede tardar en madurar, pero los grandes compradores no dudan en invertir en sus hijos porque los potrillos por Tapit suelen convertirse en ejemplares de calidad y posibles proyectos de padrillos. Las duplicaciones a A.P. Indy y Seattle Slew, que aportan motor cardiovascular, son buscadas para yeguas con líneas veloces. Sin embargo, también posee un ingrediente en Nijinsky (Northern Dancer), que provee mucha stamina. En Keeneland 2025, Tapit mantuvo su alto perfil con yearlings de Book 1 vendiéndose muy por encima del millón de dólares. Su hijo Flightline se muestra como sucesor, aunque su producción está por debutar y hay que analizar a partir de lo que se muestre en la pista. Los compradores siguen patrones de “nicks”, que son los cruzamientos exitosos, o con mayor efectividad. El cruce Gun Runner-Tapit generó el potro de U$S 3,300,000 y la combinación de Not This Time-Tapit resultó en el potro de U$S 1,700,000. Lo que demuestra que Tapit se anuncia como un buen abuelo materno. Tapit La mezcla de Into Mischief en madres pro Bernardini ya produjo al crack, doble coronado Sovereignty, y en esta subaste rindió un yearling por $1,5 millones. En general, se buscan combinaciones que aporten equilibrio de velocidad y resistencia. Al cierre de la sexta sesión (mitad de la venta), la recaudación total era U$S 417,622,000 por 1.216 yearlings con media de U$S 343,439 y mediana U$S 250,000, superando en más del 24% la cifra del año anterior . Con más sesiones por delante, se anticipaba que la venta culminaría alrededor de U$S 450 millones. La tasa de RNA (yearlings que no alcanzan su precio de reserva y son recomprados por el criador) rondó el 30%, un nivel aceptable que indica tanto selectividad como fortaleza comercial. Para los criadores, la rentabilidad depende de multiplicar el stud fee por un factor (a menudo entre 2 y 5) para cubrir costes de cría, mantenimiento y consignación. Gun Runner y Not This Time multiplicaron por 5,6 o hasta 7 sus fees, proporcionando márgenes generosos. En el segmento medio (Yaupon, Good Magic, Practical Joke), los múltiplos fueron de 2–3, suficientes para cubrir costes pero sin grandes beneficios. Los sires de cuotas inferiores a U$S 15.000 se vendieron en rangos de U$S 40.000 a U$S 80.000, permitiendo a los criadores regionales recuperar inversión si el yearling se colocaba en Books 4 y 6. Desde la perspectiva de los compradores, la pregunta clave es el break-even: ¿cuánto debe ganar el caballo en premios para justificar su precio? Con bolsas de $1 millón en el Kentucky Derby y premios crecientes en New York y California, un yearling de U$S 400.000 necesita ganar un stake o varias allowance para no quedar en números rojos. Sin embargo, la industria permite recuperar inversión a través de la reventa, pinhooking, y de la valorización como semental o yegua de cría en caso de éxito en pista. La participación de compradores de Asia y Oriente Medio estabiliza el mercado. Japón, por ejemplo, ha adoptado un modelo de importación selectiva orientado a carreras de fondo y césped; la compra del potro de Flightline por Naohiro Sakaguchi apunta a prolongar la influencia de Tapit en el programa de cría japonés. Emiratos Árabes y Qatar buscan milers y sprinters para sus temporadas invernales; compraron yearlings de Into Mischief y Not This Time. Canadá y Sudamérica estuvieron presentes con operaciones modestas, aprovechando programas de incentivos para fomentar la compra de yearlings de su país de origen. Esta diversidad ayuda a amortiguar la dependencia del mercado norteamericano. En 2008–2009, la crisis financiera redujo los precios debido al colapso de demandantes locales; hoy, el equilibrio global reduce la volatilidad. Keeneland reportó que compradores de 25 países pujaron por yearlings de los libros 1 y 2 . Si alguna región disminuye su inversión, otras pueden compensar, dando resiliencia al mercado. La edición 2025 ofrece varias lecciones para criadores y consignatarios. Taylor Made y otros consignatarios líderes subrayan la importancia de criar yearlings correctos y con pedigrí profundo. La saturación de Book 1 con sólo 207 yearlings muestra que la élite es cada vez más selectiva. Los criadores medianos deben apuntar a un producto que pueda entrar en los libros 2 y 3 para obtener retornos positivos. La disparidad en múltiplos de fee demuestra que no todos los sementales proporcionan el mismo ROI. Gun Runner y Not This Time son apuestas seguras a corto plazo, en cambio, la paciencia y la inversión en un semental en ascenso como Yaupon, Vekoma, o el propio Rock Your World, pueden generar grandes retornos si sus primeros hijos rinden en pista. Sobre las madres, los compradores pagan primas por yeguas con producción de stakes o familias reconocidas. Invertir en yeguas de calidad y mantener registros veterinarios impecables es esencial. La compra de yearlings de siete cifras a menudo se hace en sociedad, Magnier, Tabor, Smith se asociaron con Peter Brant y White Birch, mientras que St. Elias se ha asociado con Albaugh y Railbirds y por otro lado con Mike Repole. Esto diversifica el riesgo y permite pujar por ejemplares que ninguna parte podría afrontar sola. Económicamente, la venta muestra un mercado sano. La recaudación total de más de U$S 450 millones es el mayor de la historia para la venta de septiembre. El número récord de 56 yearlings millonarios en los primeros 3 libros es clara evidencia que el capital para productos de élite está disponible. No obstante, el RNA alrededor de 30% y la diferencia entre la media y la mediana, el promedio está inflado por los topes de precio, indican que la clase media de la cría necesita un producto sólido para encontrar un precio alto. La globalización del mercado, con compradores de 25 países, ofrece salidas a los criadores para presentarles nuevos clientes y entrada a otros mercados. Mirando hacia 2026 y más allá, el éxito de los yearlings adquiridos este año en pistas determinará si la burbuja se expande o se estabiliza. Si los primeros hijos de Flightline confirman el talento del padre, podríamos ver un salto en sus yearlings en la venta de 2026 y 2027. En caso que Not This Time continúe produciendo ganadores de grado, su stud fee y los precios de sus yearlings se ajustarán en consecuencia. La calidad de las yeguas y la capacidad de los criadores para invertir en genética de primer nivel seguirán siendo determinantes. En un mercado cada vez más sofisticado y exigente, donde la información genética, la evaluación biomecánica y fenotípica y la ciencia de datos tienen un rol creciente, Keeneland September seguirá siendo el escaparate donde se proyecta el futuro de la industria del caballo de carreras norteamericano.





















