top of page

Butterfing está madurando y se convierte en el nuevo líder en Argentina tras ganar el Gran Premio de Honor

  • Foto del escritor: Lineage Bloodstock
    Lineage Bloodstock
  • hace 1 día
  • 8 Min. de lectura

Butterfing, el potrillo tordillo del stud El Papi, escribió un nuevo capítulo en su corta trayectoria al imponerse en el Gran Premio de Honor (G1) disputado el pasado sábado 4 de abril en el Hipódromo de Palermo. Con apenas cuatro actuaciones en su campaña y condicionado por una madurez física tardía, el hijo de Angiolo y Candy Milk respondió a las expectativas al derrotar a un lote experimentado sobre 2000 metros en pista de arena pesada. El caballo entrenado por Juan Franco Saldivia lidera ahora entre los fondistas en Palermo, y con miras a disputar el Gran Premio República Argentina el próximo 1 de mayo. La trayectoria de Butterfing es un estudio de paciencia y manejo responsable, y su genealogía conecta con algunas de las familias maternas más influyentes del turf internacional.


Kevin Banegas festeja sobre Butterfing (Angiolo) su consolidación en el Gran Premio de Honor.
Kevin Banegas festeja sobre Butterfing (Angiolo) su consolidación en el Gran Premio de Honor.

La carrera del Gran Premio de Honor se desarrolló con nueve participantes y un favoritismo marcado hacia Butterfing. El tordillo partió desde la baliza 7 y fue ubicado en tercera posición por el jockey Kevin Banegas mientras Buen Escocés (Bodemeister) marcaba el ritmo seguido por Need You Tonight (Hat Ninja). La pista de arena se encontraba húmeda tras una lluvia matinal, lo que exigía medir cada aceleración. Cerca de los 800 metros finales, Banegas comenzó a acercarse con tranquilidad al lote puntero y, a 300 metros de la meta, soltó a su caballo por centro de pista. Butterfing dominó con facilidad y, aunque Need You Tonight atacó por dentro, mantuvo medio cuerpo de ventaja para ganar en 2’02”79. El tercer puesto quedó para El Emporio a dos cuerpos y medio, mientras Buen Escocés y Endler completaron el marcador. La prueba sirvió de confirmación a las sensaciones que dejó su carrera anterior, donde había vencido por ocho cuerpos en un allowance sobre la misma distancia.


Esta victoria consagró a Butterfing como uno de los tresañeros más prometedores de Argentina. Debutó tardíamente el 24 de mayo de 2025 en el Especial Julio Félix Penna, una carrera para potrillos debutantes sobre 1600 metros en Palermo. Aquel día, el pupilo de Saldivia corrió a la expectativa detrás del ritmo inicial y en la recta final avanzó con facilidad para superar a Friends Are Friends por cinco cuerpos en 1’35”15. La demostración fue tan clara que su entrenador decidió otorgarle un largo descanso de 168 días para permitirle madurar; el profesional reveló que Butterfing “sentía mucho las carreras” por su inmadurez física y que prefería espaciar sus actuaciones. Esa pausa terminó en noviembre de 2025, cuando el tordillo reapareció en el Gran Premio Nacional (G1), la prueba de 2500 metros más importante para los potrillos de tres años. En esa carrera corrió de menos a más y finalizó tercero a tres cuerpos del ganador Gordianus, que lo relegó junto a Winston. La actuación, aunque inferior a la expectativa, demostró que Butterfing necesitaba distancias menores y mayor progresión.


Tras el Nacional, el equipo de Saldivia planificó un camino medido. Butterfing estuvo parado otros dos meses para permitir que su físico asimilara el esfuerzo. Volvió a la pista en febrero de 2026 en una condicional sobre 2000 metros, la misma distancia del Gran Premio de Honor. Con un Banegas paciente, controló el ritmo y se despegó para ganar por ocho cuerpos. Ese triunfo lo ubicó como favorito para el Honor y despejó dudas sobre su capacidad para repetir en distancia y superficie. El día del G1, Banegas siguió un guión similar: aguardó la recta y soltó al caballo en el momento justo. La gestión de los tiempos fue clave, pues la pista pesada castigó a los punteros. La victoria no fue contundente en margen, pero sí en solidez: el tordillo demostró madurez mental y respuesta al pedido, dejando la sensación de que aún tiene margen de mejora.


Las declaraciones posteriores reforzaron la idea de que Butterfing está apenas entrando en su plenitud. Su entrenador, Juan Franco Saldivia, dijo a los medios que el caballo “es muy talentoso y todavía en proceso de formación”. Comentó que de potrillo mostraba mucha sensibilidad después de cada carrera y que requería varios meses para recuperarse. “No quisimos forzarlo; preferimos respetar sus tiempos y hoy nos recompensa”, señaló. El jockey Kevin Banegas destacó la inteligencia del caballo: “cuando lo solicito responde al instante; lo siente todo y, aunque todavía está aprendiendo, tiene un cambio de ritmo increíble”. Por su parte, los propietarios confirmaron que su próximo objetivo será el Gran Premio República Argentina, la carrera más importante para fondistas en el calendario porteño.


Además del manejo cuidadoso, el éxito de Butterfing se sustenta en una combinación genética interesante. Su padre Angiolo, caballo argentino hijo de Grand Reward (Storm Cat), fue un velocista notable en las pistas: ganó el Gran Premio Santiago Luro (G1), el Clásico Guillermo Kemmis (G2) y terminó segundo en el Gran Premio Estrellas Sprint (G1). En la reproducción se ha destacado por transmitir velocidad y temperamento competitivo. Angiolo es responsable de potrillos veloces como Arellano, Ansia Clara, Mery Laurent y otros, que han triunfado en carreras de grupo. La presencia de Storm Cat en su línea paterna aporta explosividad, mientras el fondo de Sir Ivor y Fappiano refuerzan la stamina.


La madre Candy Milk añade una vertiente distinta. Esta yegua tordilla es hija del campeón internacional Candy Ride, invicto en Argentina y ganador del Pacific Classic (G1) en Estados Unidos. Fue adquirida como destete en las ventas de Keeneland noviembre de 2008 por Rodolfo Lamperti y enviada a Argentina como yearling, donde no llegó a competir por lesión. Candy Milk inició su vida reproductiva en Haras San Lorenzo de Areco y en 2015 produjo a Cima de Areco, una tordilla hija de Cima de Triomphe que se mantuvo invicta en cuatro carreras, entre ellas el Gran Premio Enrique Acebal (G1) y el Federico de Alvear (G2). Esa potranca fue luego vendida a criadores japoneses y exportada a Estados Unidos para entrenar con Graham Motion. Al año siguiente, Candy Milk fue cubierta por Angiolo y nació Butterfing, lo que demuestra que la yegua produce tanto sobre sangre europea (Cima de Triomphe) como sobre padrillos nacionales.


Una mirada más profunda a la línea materna muestra que Butterfing desciende de la influyente rama familiar de Imanative. Esta hija de Native Dancer —caballo que revolucionó la cría en Norteamérica— ganó sólo una carrera pero dejó cinco vencedores clásicos, entre ellos Fairway Phantom. Su principal legado llegó a través de sus hijas. Inreality Star, por In Reality, produjo a la campeona juvenil Meadow Star, múltiple ganadora de pruebas de grado 1 como la Breeders’ Cup Juvenile Fillies y la Mother Goose. Meadow Star demostró gran velocidad y resistencia y luego se convirtió en abuela materna de Arrogate, héroe del Travers Stakes con record de 13½ cuerpos y ganador de la Breeders’ Cup Classic, Pegasus World Cup y Dubai World Cup, cuyas crías incluyen a Secret Oath (ganadora del Kentucky Oaks), Arcangelo (Belmont Stakes y Travers), y Seize The Grey, ganador del Preakness. Otra hija de Imanative, Fairway Star, produjo al semental Wall Street Dancer y abrió la rama que conduciría a Tonalist’s Shape, ganadora del Davona Dale Stakes y Forward Gal en Gulfstream Park. La línea también ha producido a la tordilla Belle Gallantey, ganadora del Delaware Handicap y del Beldame Stakes.


El hecho de que Butterfing comparta ascendencia con Arrogate y Meadow Star, ambos tordillos de gran talla, sugiere que la herencia física de Imanative sigue expresándose. Los tordillos de esta familia tienden a mostrar cuerpos robustos, buena musculatura dorsal y gran capacidad pulmonar; características observadas en Butterfing desde potrillo. Además, la combinación de líneas de velocidad (Angiolo/Storm Cat) y resistencia (Candy Ride, Native Dancer) le otorga un equilibrio muy apreciado en la cría. Esta dualidad se refleja en su capacidad para desatar velocidad sostenida en los tramos decisivos de carreras largas.


El triunfo de Butterfing se produjo en un momento de renovación para el turf argentino, donde surgieron otros tresañeros destacados. Gordianus, su vencedor en el Nacional, sufrió posteriormente un pequeño problema físico y no participó en el Honor; El Emporio venía de ganar el Clásico Otoño (G2), mientras Need You Tonight reprisaba luego de haber sido escolta en el Gran Premio San Martin (G1). La calidad del lote realza la victoria del hijo de Angiolo. El clima también jugó un papel: la pista se presentó pesada y favoreció a quienes supieron dosificar fuerzas. Butterfing corrió en cuarto lugar la mayor parte del recorrido, evitando el desgaste de los punteros y aplicando su remate en los metros finales.


El Gran Premio República Argentina (G1), previsto para el 1 de mayo, será su siguiente objetivo. Esta carrera, sobre 2500 metros, es la prueba máxima para los stayer en Palermo y reúne a los mejores caballos de edad y tres años. Participar allí implicará enfrentarse nuevamente a fondistas experimentados e incrementará el desafío de la distancia, pues Butterfing sólo ha ganado sobre 2000 metros. Sin embargo, su pedigrí y su estilo indican que no tendrá problemas para estirar su rendimiento a 2500 metros. Saldivia deberá decidir si le da otra carrera intermedia para mantener la forma o si llega directamente tras un mes de trabajos. En cualquier caso, los aficionados esperan con interés la actuación del tordillo, que aspira a repetir la hazaña de su hermana de madre Cima de Areco, vencedora en San Isidro y convertida en heroína nacional.


Un análisis comparativo permite dimensionar el logro de Butterfing. Meadow Star, nieta de Imanative, fue campeona juvenil de Estados Unidos y acumuló más de 1,4 millones de dólares en ganancias. Sus victorias, construidas en campaña invicta a los dos años y extendidas a los tres, la convirtieron en uno de los referentes femeninos de su generación. Belle Gallantey, tataranieta de Imanative, surgió de un reclamo de 35.000 dólares y se convirtió en ganadora de dos G1 al wire-to-wire en la Beldame Stakes y en la Delaware Handicap. Tonalist’s Shape, otra descendiente, ganó el Hollywood Wildcat Stakes dominando por 3¾ cuerpos. Arrogate, quizás el más famoso de la línea, recaudó 17,4 millones de dólares y ganó carreras emblemáticas antes de comenzar una carrera reproductiva que produjo campeones. Si bien Butterfing aún está lejos de esas cifras, su proyección es interesante por el contexto argentino. En Sudamérica, el tope de premios es menor y las oportunidades internacionales son escasas, pero la genética es la misma.

La progresión de Butterfing muestra cómo el talento necesita tiempo y planificación para desarrollarse. Desde su debut victorioso en el Especial Julio Félix Penna hasta su consagración en el Gran Premio de Honor han pasado menos de once meses, con sólo cuatro actuaciones. Saldivia y el equipo de Stud El Papi han sabido dosificarlo, respetando sus tiempos de crecimiento. Cada regreso a la pista se ha traducido en un rendimiento superior. La estrategia ha sido premiada con un G1 y la promesa de un futuro incluso más brillante.


Desde la óptica genética, Butterfing es el resultado de un cruce pensado para unir velocidad y resistencia. Angiolo aporta la chispa inicial y la genética de Storm Cat, mientras Candy Milk transmite la clase de Candy Ride y la profundidad de Imanative. Su condición de tordillo y su físico robusto recuerdan a Arrogate y a otros descendientes de su línea materna, sugiriendo que aún tiene margen para crecer. Los ejemplos de Meadow Star, Belle Gallantey, Tonalist’s Shape y Arrogate muestran que la familia {16-g} puede producir campeones capaces de brillar en distintos escenarios.


El desafío para Butterfing será sostener su nivel en distancias mayores y contra caballos más experimentados. El próximo 1 de mayo, en el Gran Premio República Argentina, se medirá a fondistas consagrados y deberá demostrar que la calidad de su línea materna y la paciencia de su equipo se traducen en superioridad competitiva. Si lo consigue, se confirmará como el nuevo abanderado del turf argentino y añadirá su nombre a la lista de grandes tordillos descendientes de Imanative.

Comentarios


Últimas noticias

Las noticias directamente a tu mail.
Suscríbete en nuestro diario semanal.

Thanks for subscribing!

  • Instagram
  • X

© 2024 por Lineage Bloodstock, Ltd.

bottom of page