Orange Riviera ganó con autoridad el Diana y confirma el dominio de Belmont en la generación 2022 entre las féminas
- Lineage Bloodstock
- hace 1 día
- 7 Min. de lectura
La victoria de Orange Riviera (Put It Back) en el Grande Premio Diana (G1), disputado en la tarde del 8 de marzo en el Hipódromo de Gávea, Río de Janeiro, representa uno de los episodios más significativos del calendario clásico brasileño de esta temporada. La carrera, segunda etapa de la Triple Corona de potrancas carioca, se corrió sobre 2.000 metros en pista de césped y reunió a varias de las mejores representantes de la generación 2022. En ese contexto, Orange Riviera protagonizó una atropellada espectacular para quedarse con su primer triunfo de Grupo 1 y confirmar el extraordinario momento deportivo de la asociación entre Haras Belmont, propiedad de Dante Franceschi, y el sistema de recría y preparación liderado por la veterinaria Dra. Aline Vivan en Haras Santa Julieta.

El desarrollo de la carrera fue intenso desde el comienzo. Tras la retirada de Olympic Puma en los trabajos de alineamiento, trece potrancas quedaron finalmente en competencia. Desde la largada, Wendy Rose asumió el liderazgo y marcó un ritmo exigente, abriendo varios cuerpos de ventaja sobre sus perseguidoras mientras el pelotón comenzaba a ordenarse. Mientras tanto, el joven jockey João Victor optó por una estrategia de paciencia absoluta con Orange Riviera. La mantuvo en posiciones retrasadas, incluso alrededor del décimo puesto durante buena parte del recorrido, sin dejarse arrastrar por el fuerte tren impuesto en punta. Esta decisión fue clave, porque permitió que la potranca llegara a la recta final con reservas de energía cuando varias de sus rivales comenzaban a acusar el desgaste.
En la gran curva del Flamengo el panorama comenzó a cambiar. Odalisca se acercó a la puntera y tomó el comando, mientras Riva Mc se colocaba en posición expectante. Veil, la ganadora de la primera etapa de la Triple Corona y gran favorita del público, avanzaba por fuera tratando de mantener sus aspiraciones al título. En ese momento, Orange Riviera todavía se encontraba en el fondo del grupo, pero João Victor comenzaba a buscar espacios entre las rivales. Ya en los últimos 300 metros la carrera se abrió completamente. Odalisca parecía tener la situación controlada, pero por dentro emergió una figura inesperada: Orange Riviera encontró un pasillo entre las competidoras y lanzó una aceleración decisiva.
En los 150 metros finales, la hija de Put It Back desplegó una atropellada poderosa que dejó sin respuesta a sus rivales. Tomó la delantera con gran determinación y sostuvo su ventaja frente al ataque tardío de Oh Promise Me, que avanzó para formar la exacta a aproximadamente un cuerpo. Veil, que largó desde la incómoda baliza 14, completó el tercer puesto después de un esfuerzo sostenido durante toda la recta. Detrás de ellas finalizaron Odalisca y Riva Mc, completando el marcador de una carrera que resultó táctica y exigente. El tiempo final de 1:58.99 para los dos kilómetros confirmó el buen nivel de la competencia y el mérito de la vencedora, que supo aprovechar un desarrollo ideal para sus características corredoras.
Con esta actuación, Orange Riviera alcanzó su cuarta victoria en nueve presentaciones, consolidando una campaña progresiva que ya incluía triunfos en el Clásico Emerald Hill (Listado) en Cidade Jardim y el Clásico Criadores (Listado) en Tarumã. También había figurado en competencias de grupo antes de esta victoria, como su tercer puesto en el Grande Premio Henrique de Toledo Lara (G2) y su segundo lugar en el Grande Premio Roger Guedon (G3) en Gávea. El triunfo en el Diana no solo representa el punto más alto de su campaña hasta el momento, sino también una confirmación de que la potranca venía enfrentando a las mejores de su generación con regularidad y competitividad.

La actuación del jockey João Victor fue uno de los aspectos más elogiados por los medios brasileños especializados. Con apenas algunos triunfos de Grupo 1 en su trayectoria, el joven piloto demostró una madurez notable al no comprometer prematuramente a su montura. La paciencia con la que esperó el momento oportuno y la habilidad para encontrar el espacio decisivo entre rivales en plena recta final reflejan una conducción de gran categoría. En Brasil ya se lo considera uno de los jinetes emergentes con mayor proyección, y su victoria con Orange Riviera refuerza esa percepción dentro del competitivo escenario del turf carioca.
También merece un reconocimiento especial el entrenador Mauricio S. Oliveira, profesional radicado en Paraná que ha construido una reputación sólida por la consistencia de sus resultados cuando traslada sus caballos a los principales hipódromos del país. Oliveira no solo preparó a Orange Riviera para esta victoria, sino que además entrena a otras figuras importantes del stud Belmont. Su capacidad para mantener a sus ejemplares en óptimo estado físico, incluso viajando largas distancias entre centros hípicos como Cidade Jardim en São Paulo y Gávea en Río de Janeiro, se ha convertido en una de las claves del éxito del equipo.
Desde el punto de vista deportivo, la victoria de Orange Riviera tuvo además una consecuencia inmediata en la Triple Corona de potrancas. La derrota de Veil en esta segunda etapa eliminó la posibilidad de que Brasil tuviera una nueva triple coronada en la generación 2022. Sin embargo, el hecho de que ambas protagonistas pertenezcan al mismo propietario, Haras Belmont, mantiene el dominio de esa caballeriza sobre la generación. De hecho, el stud de Dante Franceschi ya había conseguido triunfos importantes en otras pruebas clásicas de la temporada, consolidando un período extraordinario para su programa de selección y adquisición de potrancas.
La historia de Orange Riviera también refleja un interesante modelo de negocio dentro de la industria hípica sudamericana. Nacida en el prestigioso Haras Santa María de Araras, uno de los criaderos más influyentes del continente, la potranca fue posteriormente adquirida por Dante Franceschi y recriada en Haras Santa Julieta, en Aceguá, Rio Grande do Sul. Allí, bajo la supervisión de la veterinaria Dra. Aline Vivan, se desarrolla un programa de recría que combina manejo sanitario riguroso, nutrición especializada y preparación física temprana. Este modelo ha demostrado ser altamente eficiente, ya que en la generación 2022 produjo varias ganadoras de Grupo 1 para el stud Belmont, entre ellas Veil, Perfect Plastic y ahora Orange Riviera. Y el domingo no sólo sumó un G1 tras ganar el Diana, sino que Galikovic (Goldikovic), también criado en Haras Santa Julieta para Haras Belmont, ganó en Maroñas, Uruguay, el Clásico Manuel Quintela (G3) clasificatorio para el Gran Premio Latinoamericano (G1), que se disputara en Monterrico el próximo domingo 26 de abril.
El caso de Orange Riviera ilustra cómo la cooperación entre criadores, veterinarios, propietarios y entrenadores puede transformar una potranca que inicialmente quedó sin comprador en una subasta en una campeona de Grupo 1. De hecho, durante la subasta organizada por Belmont, la potranca fue ofrecida en yunta junto a Olympic Polla (Outstrip). El comprador de la oferta decidió quedarse con Olympic Polla, lo que permitió que Orange Riviera permaneciera en manos de Franceschi. Con el tiempo, esa circunstancia se reveló como una decisión providencial, ya que la potranca terminó convirtiéndose en una de las principales representantes de su generación.
Desde el punto de vista genético, Orange Riviera posee un pedigree sumamente atractivo dentro del panorama sudamericano. Es hija de Put It Back (Honour and Glory), uno de los sementales más influyentes de la cría brasileña moderna. Put It Back, nacido en Estados Unidos y posteriormente establecido en Brasil, produjo decenas de ganadores clásicos y múltiples campeones. Su descendencia es conocida por transmitir velocidad, precocidad y una notable capacidad competitiva en pistas de césped.
La madre de Orange Riviera es Go To Riviera (Wild Event), lo que establece el célebre cruce Put It Back x Wild Event, considerado uno de los más exitosos en la historia reciente del Haras Santa Maria de Araras. Wild Event, hijo del campeón norteamericano Wild Again, fue líder de padrillos en Brasil durante varias temporadas y se destacó por transmitir resistencia y capacidad para distancias medias y largas. La combinación de estas dos líneas de sangre ha producido numerosos ganadores clásicos en el país, lo que explica por qué muchos criadores consideran este cruce como una fórmula particularmente efectiva.
En las generaciones más profundas del pedigree aparece además una interesante influencia genética relacionada con la matriarca Gonfalon, cuya presencia se repite en la línea paterna de Honour and Glory y en la familia materna a través de Ogygian. Este patrón genera un factor Rasmussen, un tipo de duplicación genética que algunos analistas consideran favorable cuando se repite una yegua influyente dentro de las primeras generaciones del pedigree. En el caso de Orange Riviera, esta duplicación refuerza la herencia de velocidad y equilibrio estructural transmitida por esa familia genética.
A nivel morfológico, especialistas brasileños también han destacado varios aspectos físicos de la potranca. A pesar de su tamaño relativamente pequeño, que ayer pesó 394 kilos, Orange Riviera presenta una estructura atlética eficiente. Posee cañas cortas, angulaciones correctas y buena profundidad torácica, características que favorecen la eficiencia biomecánica para las carreras. Su conformación general es armónica, con una grupa potente y un dorso compacto que le permite generar aceleraciones rápidas en distancias medias. Estas cualidades explican en parte la potencia de su remate final en el Diana. La proporción es siempre más importante que el tamaño del equino.
El triunfo de Orange Riviera no solo consolida su campaña deportiva, sino que también aumenta considerablemente su valor como futura reproductora. Una yegua ganadora de Grupo 1 con un pedigree tan atractivo se convierte automáticamente en un activo estratégico para cualquier programa de cría. Sus propietarios podrían optar por continuar su campaña clásica o, eventualmente, orientarla hacia una futura carrera reproductiva donde su genética podría aportar una nueva generación de corredores de alto nivel.
La victoria de Orange Riviera en el Grande Premio Diana representa mucho más que un simple triunfo clásico. Es la síntesis de un proyecto de cría bien planificado, una asociación empresarial eficaz y un trabajo profesional que involucra múltiples áreas del turf. También simboliza el ascenso de nuevos protagonistas dentro del turf brasileño, desde jóvenes jinetes como João Victor hasta entrenadores que desarrollan sus programas fuera de los grandes centros tradicionales. Con su atropellada brillante en Gávea, Orange Riviera no solo se consagró como campeona de Grupo 1, sino que también reafirmó el poder de una generación que ya está dejando una huella importante en la historia reciente del turf sudamericano.











Comentarios