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Frankie Dettori hizo último salto del ángel en las 2,000 Guineas de Rio de Janeiro en una tarde histórica para el semental Can The Man

  • Foto del escritor: Lineage Bloodstock
    Lineage Bloodstock
  • hace 12 horas
  • 6 Min. de lectura

La tarde del domingo 1º de febrero en el Hipódromo de Gávea quedará marcada como uno de esos momentos que trascienden lo estrictamente deportivo para inscribirse en la memoria colectiva del turf internacional. En Río de Janeiro, bajo el sol carioca y frente a una multitud expectante, Frankie Dettori ganó su última carrera como jockey profesional, y lo hizo de la manera más significativa posible: imponiéndose en un Grupo 1, el Gran Premio Estado do Rio de Janeiro, primera etapa de la Triple Corona brasileña y equivalente a las 2.000 Guineas del país. No fue una despedida simbólica ni una concesión romántica del destino; fue una victoria auténtica, dura, exigente, en una carrera que exige clase, cabeza fría y una lectura perfecta del desarrollo táctico.


Bet You Can (Can The Man) domina en la generación 2022 en Rio de Janeiro, Brasil. // João Cotta
Bet You Can (Can The Man) domina en la generación 2022 en Rio de Janeiro, Brasil. // João Cotta

El Gran Premio Estado do Rio de Janeiro (G1) es una prueba reservada exclusivamente para potrillos de tres años, disputada sobre la milla en césped, y representa uno de los primeros grandes filtros de la generación. Tradicionalmente convoca campos numerosos, ritmos intensos y un nivel de competencia que obliga a los participantes a rendir al máximo desde temprano en la temporada. En este contexto, Bet You Can respondió con solvencia, mostrando una combinación de madurez táctica y capacidad competitiva que lo distinguió del resto. Con Dettori en la silla, el potro supo colocarse en carrera sin gastar de más, avanzar cuando el desarrollo lo permitió y resolver con autoridad en los metros finales, resistiendo el avance de sus perseguidores y cruzando el disco con ventaja clara, aunque no holgada.


El valor de la victoria se amplifica al considerar que fue la última de una trayectoria irrepetible. Frankie Dettori no necesita presentación: ganador de más de 500 carreras de Grupo, múltiple campeón en Europa, Estados Unidos y Medio Oriente, protagonista de tardes legendarias como su histórico “Magnificent Seven” en Ascot, y figura central del turf mundial durante más de tres décadas. Su capacidad para interpretar carreras, adaptarse a distintos caballos y rendir bajo presión lo convirtió en un ícono más allá de estadísticas y trofeos. Que su última victoria haya sido en Brasil, en su primera y única actuación profesional en el país, añade una dimensión simbólica inesperada y profundamente significativa.


Dettori se despide de la monta profesional para iniciar una nueva etapa como embajador internacional de AMO Racing, una de las operaciones más dinámicas y ambiciosas del turf global actual. Su rol, a partir de ahora, estará ligado a la promoción del deporte, la representación institucional y el asesoramiento, llevando su experiencia y carisma a una función diferente pero igual de influyente. Cerró su carrera, sin embargo, como siempre la vivió: ganando, en un Grupo 1, con un caballo joven, en una carrera exigente y ante un público que entendió perfectamente la magnitud del momento.


El protagonista equino de esta historia, Bet You Can, no fue un actor secundario en el homenaje, sino un ganador legítimo por mérito propio. Criado y propiedad del Haras Estrela Nova, una de las cabañas más pujantes del Brasil actual, el potrillo representa un modelo de cría moderna, con base sólida y proyección clara. Todos los animales del haras son desarrollados en el Haras Fronteira, en Bagé, Rio Grande do Sul, una región históricamente asociada a la calidad del Puro Sangre brasileño, donde la crianza se concibe como un proceso integral que va mucho más allá del pedigree.


La victoria en el Gran Premio Estado do Rio de Janeiro significó el primer triunfo de Grupo 1 para Bet You Can, logrado en una prueba de máxima exigencia para su edad y etapa de campaña. No fue una carrera preparada a medida ni un escenario favorable por circunstancias externas; fue un enfrentamiento directo contra los mejores de su generación, resuelto con temple y eficacia. Ese triunfo lo inscribe automáticamente entre los potrillos más relevantes del año y valida el trabajo de su entorno, desde la crianza hasta el manejo deportivo.


Desde el punto de vista genético, Bet You Can es hijo de Can The Man, un padrillo que ha encontrado en Brasil un terreno fértil para expresar su potencial. Can The Man, hijo directo de Into Mischief, fue un corredor de elite, ganador de Grupo 1, y su traslado al país generó expectativas importantes. Su producción ha mostrado un patrón bastante claro: transmite velocidad, precocidad y competitividad hasta la milla, con productos eficaces y sólidos en distancias intermedias. No es, en términos generales, un transmisor natural de fondo prolongado, pero sí de calidad funcional y respuesta en escenarios exigentes.


La madre de Bet You Can, Bar Rouge, es hija de Pounced y ya había demostrado su capacidad como reproductora. Antes de Bet You Can, produjo a Barzana, una hija de Verrazano (More Than Ready), criada por el Haras Legacy, entrenada también por Luiz Esteves, y ganadora de Grupo 3 en Brasil, destacándose claramente en pruebas de velocidad. Este dato es fundamental para comprender el perfil real del potro: su línea materna no está orientada al fondo clásico, sino a la eficacia en recorridos cortos e intermedios. Bet You Can, por lo tanto, no es una anomalía genética, sino una expresión coherente de su pedigree.


En ese sentido, su victoria en la milla de Gávea es todavía más valiosa. Supo rendir en el límite superior de su rango óptimo, maximizando sus recursos sin comprometer su estructura. Esto abre un interrogante interesante de cara al futuro inmediato. La lógica deportiva indica que intentará la segunda etapa de la Triple Corona carioca, sobre 2.000 metros. Desde el punto de vista estratégico, es un paso natural tras ganar las 2.000 Guineas; desde el análisis genético, es un desafío considerable. Esos 400 metros adicionales representan un salto importante, no solo físico, sino también energético y mental.


Si Bet You Can logra adaptarse a esa distancia, su estatus se elevará de manera significativa. Si, en cambio, el fondo se convierte en un límite evidente, el camino alternativo está claramente delineado. Volver a la milla, donde ya demostró ser competitivo al máximo nivel, y apuntar al Gran Premio Presidente da República, durante el meeting del Gran Premio Brasil, el 14 de junio de 2026 en Gávea, aparece como una opción lógica y deportiva. Esa carrera, una de las millas más prestigiosas del calendario brasileño, podría convertirse en su escenario ideal para consolidarse como uno de los mejores especialistas de su generación.


El impacto de Can The Man en el meeting clásico no se limitó a Bet You Can. En la misma jornada una carrera antes, se disputaron las 1.000 Guineas brasileñas, el Grande Prêmio Henrique Possolo (G1), donde la vencedora fue Veil, una potranca también hija de Can The Man, criada en el Haras Santa Julieta por la doctora veterinaria Aline Vivian. Veil confirmó que el padrillo puede producir ganadores de Grupo 1 tanto en machos como en hembras, reforzando su estatus dentro del panorama reproductivo brasileño. El segundo lugar de esa carrera fue ocupado por Like It Hot, una potranca criada por el Haras Estrela Nova, hija del padrillo nacional Arrocha (Pounced), otro nombre efectivo dentro del programa de cría local.


Este doble protagonismo, Bet You Can en las 2.000 Guineas y Veil en las 1.000 Guineas, coloca a Can The Man (Into Mischief) en el centro de la escena clásica brasileña y confirma que su llegada al país no fue un simple experimento, sino una apuesta reproductiva con resultados concretos. Al mismo tiempo, subraya el buen momento de haras como Estrela Nova y Santa Julieta, que están logrando traducir planificación, selección y manejo en resultados de máximo nivel.


Frankie Dettori emocionado al ganar con Bet You Can. // João Cotta
Frankie Dettori emocionado al ganar con Bet You Can. // João Cotta

La victoria final de Frankie Dettori, entonces, no fue un episodio aislado, sino el punto de convergencia de múltiples historias: la despedida de una leyenda, la consolidación de un proyecto de cría, la validación de un padrillo importado y la emergencia de una generación competitiva en el turf brasileño. Bet You Can fue el vehículo perfecto para ese cierre: un potrillo joven, con talento probado, genética clara y futuro abierto.


El tiempo dirá hasta dónde puede llegar. Si logra adaptarse a los 2.000 metros, entrará en una dimensión superior. Si no, su calidad en la milla le asegura protagonismo en las grandes citas del calendario. Lo que ya nadie puede quitarle es haber sido el último ganador de Grupo 1 montado por Frankie Dettori, un privilegio que lo inscribe para siempre en la historia del turf mundial.

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